Unos 1,4 millones de niños de edades entre 5 y 14 años son obligados a trabajar en Brasil por la pobreza, según datos oficiales difundidos hoy en coincidencia con el Día Mundial contra el Trabajo Infantil.

Los datos fueron divulgados por el Foro Nacional de Prevención y Erradicación del Trabajo Infantil (FNPeti), elaborados con respaldo de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y apoyados en el resultado del Censo nacional realizado en 2010.

Según el estudio, la mayoría de esos niños trabajan en zonas rurales, en las que cunde la pobreza y hay muy bajos niveles de escolaridad, debido entre otras cosas a la inexistencia de escuelas o del transporte necesario para llegar hasta ellas.

En las áreas urbanas, los niños trabajadores se desempeñan sobre todo en el comercio de baratijas en las calles, con lo que, según el FNPeti, quedan expuestos a las redes del tráfico de drogas y a otros tipos de mafias.

En ocasión del Día Mundial contra el Trabajo Infantil, la OIT y el Gobierno anunciaron hoy el inicio de una campaña para erradicar "definitivamente" esas prácticas, la cual incluirá una movilización para promover el ingreso de los niños en el sistema educativo.

Según el Ministerio de Desarrollo Social y Combate al Hambre, la campaña se realizará a nivel nacional, trabajarán en ella agentes sociales, del sistema educativo y de la red pública de salud, y tendrá como lema "Acabar con el trabajo infantil en defensa de los derechos humanos y la justicia social".