Líderes republicanos de la Cámara de Representantes criticaron hoy la decisión del Gobierno de Barack Obama de reducir los fondos para las operaciones militares en Afganistán en la lista de recortes generales en gastos de Defensa a partir de enero del próximo año.

En una carta enviada hoy a la Casa Blanca, los republicanos al frente de los comités de Defensa, Inteligencia y Asuntos Exteriores de la Cámara baja calificaron de "arbitraria" la decisión de recortar entre un 10 % y un 15 % el presupuesto de 88.500 millones de dólares para la guerra en Afganistán para 2013, en momentos en que EE.UU. mantiene en pie el plan de retirarse de ese país en 2014.

La queja principal de los legisladores es que, a su juicio, los fondos para las operaciones militares en Afganistán no deberían estar incluidos en la lista de "recortes automáticos" de 500.000 millones de dólares en gastos de defensa, que fueron negociados el año pasado como parte de un plan para reducir el déficit y elevar el techo de la deuda nacional.

"Nos habían dado garantías de que (esos recortes) no se aplicarían a los soldados en el frente de batalla... imponer recortes arbitrarios y automáticos para nuestros soldados, que ponen en riesgo sus vidas por nuestro país, sería moralmente reprochable y retiraría el apoyo para ellos y sus familias", dijeron en la carta.

En ese sentido, los legisladores urgieron a la Administración Obama a que sea "flexible" y no incluya en la lista de recortes los fondos para la guerra en Afganistán.

Mientras, el Grupo de Trabajo encargado de analizar el monto y alcance de los recortes en gastos de defensa vaticinó que, al final, los fondos para la guerra en Afganistán permanecerán intactos porque la alternativa tendría graves consecuencias políticas para los demócratas y la Casa Blanca.

Los fondos para la guerra en Afganistán han abierto un nuevo frente de batalla en el Congreso sobre los recortes en gastos de defensa para el próximo año.

En noviembre pasado, el secretario de Defensa, Leon Panetta, había enviado una carta al senador John McCain, el republicano de mayor rango en el Comité de Servicios Armados del Senado, en la que aseguró que los fondos para las operaciones militares en Afganistán no se verían afectados.

Pero la semana pasada, contradiciendo la postura inicial del Pentágono el año pasado, el director de la Oficina de Gestión y Presupuesto de la Casa Blanca, Jeffrey Zients, dijo en una carta enviada al Congreso que, de hecho, esos fondos sí estarían incluidos en la lista de recortes generales.

Así, la divulgación de la carta coincidió con las negociaciones entre bambalinas que realiza un grupo bipartidista de unos 30 senadores, en busca de alternativas -incluyendo por la vía legislativa- para proteger los fondos para la guerra en Afganistán.

La carta está firmada por los presidentes del Comité de Servicios Armados, Buck McKeon; del Comité de Inteligencia, Mike Rogers, y de Asuntos Exteriores, Ileana Ros-Lehtinen.