Los cuatro candidatos presidenciales que concurrirán a las elecciones mexicanas del 1 de julio participaron esta noche en un último debate televisado que sirvió para repetir propuestas de campaña y que no estuvo exento de ataques personales.

Fue la última oportunidad que tuvieron los aspirantes de presentar sus ideas conjuntamente de una forma masiva. El programa fue organizado por el Instituto Federal Electoral (IFE), el máximo organismo de regulación electoral en México.

Durante las dos horas y media de discusiones, la candidata del gobernante Partido Acción Nacional (PAN), Josefina Vázquez Mota, tercera en las encuestas, se mostró especialmente combativa y atacó a todos sus rivales.

El favorito en los sondeos, Enrique Peña Nieto, del Partido Revolucionario Institucional (PRI), aprovechó para hacer un repaso de todas sus propuestas y en muy pocas ocasiones aceptó los retos que le planteaba Vázquez Mota.

Andrés Manuel López Obrador, candidato de una alianza de izquierdas y segundo en las encuestas, repitió también sus ideas e insistió en su tesis de que el 1 de julio los mexicanos pueden elegir entre "más de lo mismo o un cambio verdadero".

También participó el aspirante del minoritario Partido Nueva Alianza (Panal), Gabriel Quadri, que tiene cerca del 2 % en las encuestas de intención de voto y quien esta noche equivocó su papel y pretendió actuar como moderador, planteando a sus rivales que apoyaran una serie de propuestas que en su mayoría fueron ignoradas.

Representantes de empresas encuestadoras consideraban que el debate de hoy iba a ser la última oportunidad para poder influir en las preferencias de voto, en las que el claro favorito es Peña Nieto, con más de diez puntos porcentuales sobre López Obrador.