El vicepresidente económico de la Comisión Europea (CE), Olli Rehn, ha dejado hoy claro que las condiciones ligadas a la ayuda comunitaria a España se limitarán a los bancos y no afectarán a la política económica.

"La condicionalidad política se centrará en el sector financiero y bancario", ha subrayado Rehn en una comparecencia en Estrasburgo (Francia) ante la comisión de Asuntos Económicos del Parlamento Europeo.

Según el comisario europeo, la ayuda no supondrá "nuevas condiciones en política fiscal o reformas estructurales" para España.

Rehn ha recordado que el caso español es el primero en el que se utilizan las provisiones de los fondos de rescate europeos que permiten un "apoyo sectorial", en este caso dirigido a la banca.

El comisario ha confiado en que el nuevo fondo permanente, el bautizado como Mecanismo Europeo de Estabilidad (MEDE), entre en vigor "a lo largo de julio".

En el caso de la ayuda a España, ha asegurado que se "definirá pronto" a través de qué instrumento se efectúa el préstamo, si del MEDE, del fondo temporal (Fondo Europeo de Estabilidad Financiera) o si con una combinación de ambos.

Para Rehn, el apoyo a España debe ser "una señal muy clara" de que la eurozona es capaz de afrontar sus "desafíos".

"En este contexto, Europa está al lado de España y apoyo a España para reestructurar su sector bancario", ha subrayado.

El comisario ha asegurado que la decisión del Eurogrupo de ofrecer a España una línea de crédito de hasta 100.000 millones de euros debe frenar el "contagio" al resto de Europa y mejorar el acceso al crédito en el país.