La mayoría de los líderes de los Balcanes dio hoy la espalda al centro-derechista Tomislav Nikolic en su investidura como presidente de Serbia, después de unas polémicas declaraciones en las que negó que fuera un genocidio la matanza de Srebrenica, ocurrida durante la guerra de Bosnia.

Los líderes de Croacia, Bosnia, Eslovenia y Macedonia -repúblicas que formaban parte de la antigua Yugoslavia- no asistieron a la ceremonia en el edificio de la Presidencia serbia, a la que sí acudió el comisario europeo para la Ampliación, Stefan Füle.

También participaron el presidente de Montenegro, Filip Vujanovic, y del ente autónomo serbio de Bosnia, Milorad Dodik.

La elección de Nikolic causó recelos en la región debido a su pasado ultranacionalista y, aunque el político moderó su postura en 2008 en favor de la integración en la Unión Europea (UE), los mandatarios de los países vecinos consideran que todavía tiene que probar su orientación y su apoyo a la cooperación regional iniciada por su predecesor, el proeuropeo Boris Tadic.

La controversia en la región aumentó a raíz de unas recientes afirmaciones de Nikolic en las que sostuvo que en Srebrenica en 1995 no hubo genocidio, aunque sí se cometió un crimen horroroso que no se puede justificar.

Unos 8.000 varones musulmanes fueron asesinados después de que las fuerzas serbobosnias tomaran ese enclave pocos meses antes del fin de la guerra en Bosnia (1992-1995) y lo sucedido allí fue calificado de genocidio por el Tribunal Penal Internacional para la antigua Yugoslavia y por la Corte Internacional de Justicia.

Nikolic ganó las elecciones del pasado 20 de mayo frente al reformista proeuropeo Tadic, quien ejerció la presidencia durante dos mandatos, desde 2004.

Después de que el día 31 asumiera el cargo al jurar ante el Parlamento, hoy en el acto solemne de investidura Nikolic prometió en un discurso que Serbia proseguirá por la vía de la integración comunitaria y que su política regional será de paz, estabilidad y cooperación.

"Edificaré amistades por el mundo porque Serbia no tiene derecho a tener enemigos. La vía europea es la vía del futuro, de la prosperidad económica, y ayudaré a Serbia para que continúe esa senda", declaró el nuevo presidente, al tiempo que reiteró que nunca renunciará a Kosovo.

Esa exprovincia serbia de mayoría albanokosovar autoproclamó en 2008 su independencia, que Serbia no reconoce.

Previamente, tras una reunión con Füle, Nikolic indicó que trataron, entre otros asuntos, del proceso del diálogo entre Belgrado y Pristina y señaló que éste "debe solucionar los asuntos de una manera aceptable para las partes implicadas".

Ese difícil diálogo de normalización regional y para resolver los asuntos prácticos se lleva a cabo bajo los auspicios de la Comisión Europea.

Füle, a su vez, advirtió de que un progreso sostenible en el diálogo con Pristina es en este momento una prioridad crucial para que Serbia prosiga su acercamiento a la UE.

"Siendo Serbia ahora candidata a la adhesión a la UE (desde marzo pasado) debemos dar a conocer de forma transparente y clara" qué se espera del país, dijo Füle en rueda de prensa después de reunirse con Nikolic.

Füle también pidió a Serbia más reformas proeuropeas y señaló que espera que prosiga el proceso de cooperación y reconciliación regional.

Nikolic viajará a Bruselas previsiblemente el próximo jueves, en una primera visita oficial desde que asumió el cargo, y se reunirá con la alta representante de Política Exterior y de Seguridad, Catherine Ashton.