Portugal calificó hoy la ayuda a la banca española como buena, tanto para la economía lusa -rescatada hace un año- como para Europa, y consideró prematuro hablar de un posible trato preferente en relación a otros países.

En diferentes declaraciones a los periodistas, el jefe de Estado portugués, Anibal Cavaco Silva, y el primer ministro, Pedro Passos Coelho, expresaron además palabras de apoyo hacia España y sus esfuerzos por superar los problemas del sector financiero.

"La solución de los problemas de la banca española será favorable para la recuperación de la economía portuguesa por la interdependencia entre ambas economías", manifestó Cavaco Silva, que reiteró: "Portugal está al lado de las autoridades españolas".

El líder conservador luso vaticinó que la recuperación de Portugal "no será perturbada por la solución de los problemas de la banca española", y subrayó el interés que tiene, tanto para su país como para la UE, que España resuelva los problemas de su sistema bancario.

Por su parte, Passos Coelho declaró que mira con "mucha normalidad y mucha tranquilidad" lo que sucede en España y recordó también la estrecha relación económica de Portugal con la Unión Europea y especialmente con España.

El interés de la UE y de Portugal es que España tenga "estabilidad financiera", manifestó.

La situación del sector bancario español va a ser resuelta con recurso a la financiación europea, señaló el primer ministro portugués, que expresó su "mucha confianza" en la labor del Gobierno de Mariano Rajoy en materia de consolidación presupuestaria, esencial para abrir un nuevo ciclo de crecimiento económico.

Preguntado sobre una posible renegociación de los términos del rescate de Portugal (de 78.000 millones de euros) para que goce de las mismas condiciones que la ayuda a España, tanto Cavaco como Passos Coelho consideraron prematuro hacer comparaciones.

La renegociación fue exigida el domingo por el principal partido de la oposición lusa, el socialista.

El conservador Passos Coelho, reiteró hoy que en esa cuestión tiene la "certeza" de que si hubiera condiciones más ventajosas para España serán "extendidas a los demás países de la Unión Europea que están bajo asistencia financiera", en alusión a Irlanda, Grecia y el propio Portugal.

"Por ahora -agregó- no tiene sentido adoptar ninguna otra iniciativa, porque no se conocen las condiciones que serán aplicadas a España".

Hay que esperar para saber el marco específico que se aplicará al tipo de financiación concedida a España, abundó el primer ministro luso, que distinguió esa de otras ayudas.

Cavaco coincidió en que falta información sobre las condiciones de la asistencia al recordar que se trata de un nuevo instrumento, el Fondo Europeo de Estabilidad Financiera, creado hace uno año, después de los rescates de Grecia, Irlanda y Portugal, para facilitar préstamos.

"Tal como los otros Estados miembros (de la UE) seguiremos el proceso negociador", señaló el presidente al expresar su seguridad de que será "una solución benéfica para el conjunto de todos los países y también para Portugal".