La Alianza del Pacífico quiere "tender puentes" en América Latina y hacia Asia desde la "complementariedad" y no desde la exclusión, en el que es ya el nuevo "Mare Nostrum" del siglo XXI, dijeron hoy en Madrid los embajadores de Chile, Colombia, México y Perú, países impulsores de la iniciativa.

"No es un mecanismo excluyente ni alternativo, sino complementario ante otras propuestas", afirmó el jefe de la legación peruana en España, Francisco Eguiguren, en el desayuno de trabajo ofrecido por la Casa de América, en el que los embajadores de los países integrantes de la Alianza del Pacífico presentaron los resultados de la reciente cumbre de Chile.

En esta reunión celebrada los pasados 5 y 6 de junio en Cerro Paranal, los presidentes del país anfitrión, de Colombia, México y Perú firmaron el acuerdo constitutivo del nuevo bloque y una declaración en la que se ratificó el compromiso de "privilegiar la integración" entre sus miembros y avanzar "hacia la libre circulación de bienes, servicios, capitales y personas".

Panamá y Costa Rica aparecen como observadores en este bloque con una renta per cápita de 13.000 dólares, un 40 por ciento del PIB de América Latina y un 55 por ciento de las exportaciones de la región al resto del mundo.

"No es una respuesta a Mercosur o a Brasil", subrayó el embajador chileno en la capital española, Sergio Romero Pizarro, atajando así las críticas surgidas a la Alianza y a la eventual competencia que puede ejercer sobre sus vecinos del Cono Sur y de otras regiones latinoamericanas.

El embajador de México en Madrid, Francisco Javier Ramírez Acuña, insistió en esa dirección: "alguien puede sentir que este acuerdo lleva una dedicatoria, pero sólo se trata de unir las fortalezas que no tenemos individualmente".

La mirada de la Alianza del Pacífico está puesta en Asia, en la otra orilla de este gran mar, "el nuevo Mare Nostrum", el actual "símbolo del comercio mundial" en torno al cual viven 200 millones de personas, afirmó el embajador chileno.

"Es la zona con mayor capacidad de crecimiento global", completó su colega mexicano.

El acuerdo marco suscrito en Chile, y que ahora deberán ratificar los parlamentos nacionales de los cuatro países, "es un hecho histórico" que abre "un espacio de libertad económica, un espacio de libertad individual", refirió a su vez Romero Pizarro.

"Esta plataforma de lanzamiento -añadió- debería ser vista por Europa y por España como una extraordinaria oportunidad" para proyectarse hacia el Pacífico, con Colombia, Chile, México y Perú como "proa" de una integración económica más global.

El embajador colombiano en España, Orlando Sardi de Lima, destacó que el acuerdo marco podría estar en vigor en el curso de seis meses y puso de relieve la oportunidad para impulsar la movilidad entre los cuatro países, la eliminación progresiva de los visados o la homologación de títulos académicos.

Con un crecimiento medio en la región para este año del 3,7 por ciento, "el potencial es muy interesante", dijo Sardi.

El objetivo, aseguró Ramírez Acuña, "es estrechar las relaciones comerciales" y "profundizar en el flujo de intercambios", sobre la base de la "confianza" y con "el entendimiento de que las inversiones y el crecimiento requieren de seguridad jurídica".

El embajador chileno tuvo unas palabras de ánimo hacia España, por la difícil crisis económica que pasa este país, al que, insistió, América Latina "le tiende la mano" como "aliado estratégico".

A pesar de las dificultades actuales, Romero vaticinó que España "será probablemente el país inversor más grande" en América Latina en la próxima década, de ahí el interés que debería mostrar este país en proyectos como éste de la Alianza del Pacífico.