El conglomerado General Electric (GE) estudia vender parte de su unidad de préstamos debido a las preocupaciones de algunos de sus inversores por el fuerte crecimiento de ese negocio, con el que se ha convertido en uno de los mayores bancos de EE.UU., publica hoy The Wall Street Journal.

Los directivos de la compañía están planeando deshacerse de parte de la cartera de financiación al consumidor de su brazo financiero, GE Capital, entre los que podría estar su división de tarjetas de crédito de marca privada, según fuentes cercanas a la empresa citadas por ese diario.

Esas ventas podrían llegar a reducir la cartera de préstamos de GE Capital hasta en un 16 %, aunque el rotativo afirma que por ahora no se han tomado decisiones en ese sentido y que en todo caso la empresa esperaría a ponerlas en marcha cuando mejoren las condiciones del mercado.

The Wall Street Journal recuerda que GE, una de las treinta empresas que compone el Dow Jones de Industriales, el principal índice de Wall Street, lleva desde la pasada crisis financiera trabajando en reducir su brazo financiero con la venta de activos y permitiendo que disminuya su cartera de préstamos.

El área de préstamos de GE ha estado registrando sus mejores resultados en años y durante el primer trimestre de este ejercicio supusieron la mitad de los beneficios del conglomerado con unas ganancias de 1.800 millones de dólares, prácticamente lo mismo que el año precedente pero con un 5 % menos de activos en sus libros.

Pese a ello, el diario afirma que un buen número de inversores de la empresa no valora los beneficios procedentes del área financiera del conglomerado tanto como los que obtiene de su brazo industrial, ya que les preocupan negocios como el de bienes raíces.

Las acciones de GE subían un 0,89 % para cambiarse por 19,37 dólares cada una algo antes de la media sesión en la bolsa de Nueva York, donde se han revalorizado un 8,04 % en lo que va de año.