El fallecido obispo auxiliar Agustín Román, quien fue uno de los líderes espirituales del exilio cubano en Estados Unidos, dispuso en su testamento que se entregaran 60.000 dólares a la diócesis de Matanzas, en Cuba, informó hoy la Archidiócesis de Miami (Florida).

Durante su vida, Román, el primer cubano en ser consagrado obispo en Estados Unidos, apoyó generosamente a la Iglesia de Cuba, y ahora, después de su muerte", la sigue apoyando, expresó en un comunicado Thomas Wenski, arzobispo de Miami.

Wenski recordó que Román, quien falleció el pasado 11 de abril en Miami a los 83 años, fue ordenado sacerdote en la citada diócesis cubana en 1959 y que "siempre mantuvo un gran amor por Cuba y, en especial, por la provincia de Matanzas".

El 17 de septiembre de 1961 Román, junto con otros 132 sacerdotes cubanos, fue expulsado de Cuba por el régimen revolucionario. Tras ejercer su ministerio en Chile, en 1966 llegó a la Archidiócesis de Miami donde recaudó fondos para la construcción del Santuario de Nuestra Señora de la Caridad, conocida como la Ermita de la Caridad.

Cuando en una ocasión se refirieron a Román como un "héroe", por sus exitosa gestión para poner fin a un motín en una cárcel, el obispo respondió entonces con humildad: "Un obispo, un sacerdote, es un servidor, no un héroe", destacó hoy Wenski.

Los 60.000 dólares que deja en testamento a la diócesis de Matanzas fueron entregados a monseñor Manuel Céspedes, obispo de esa diócesis cubana.