Estados Unidos se mostró hoy "profundamente preocupado" por el "aparente acoso" de las fuerzas del orden rusas a los líderes de la oposición del país, en la víspera de una multitudinaria manifestación convocada en Moscú.

La portavoz del Departamento de Estado, Victoria Nuland, lamentó en su conferencia de prensa diaria la ofensiva de hoy contra los principales líderes de la oposición rusa, en cuyos domicilios la policía se incautó de dinero (más de un millón de euros según las autoridades), ordenadores y soportes con información.

"Los líderes opositores que han organizado la manifestación del 12 de junio están siendo reclamados para interrogatorios de la Policía que se han programado para una hora antes de la manifestación, algo claramente diseñado para sacarles de las calles durante la misma", aseguró Nuland.

"Esto se produce tras registros de las viviendas de los líderes de la oposición y varios arrestos en conexión con la manifestación del 6 de mayo en Moscú, y también a la aprobación de la nueva ley rusa que impone penas desproporcionadas por violar normas relacionadas con manifestaciones públicas", añadió la portavoz.

Un alto funcionario de la Oficina para Derechos Humanos del Departamento de Estado, Tom Melia, estará en Moscú el miércoles y el jueves "para una serie de conversaciones sobre derechos humanos", y "obviamente planteará estas preocupaciones", concluyó Nuland.

La segunda "Marcha de Millones" contra el Gobierno de Rusia, programada para mañana, no contará con la presencia de opositores como Serguéi Udaltsov, Iliá Yashin, Kséniya Sobchak, Borís Nemtsov y Alexéi Navalni, citados a declarar en la investigación penal de la manifestación del pasado 6 de mayo, que acabó en violentos enfrentamientos.

El presidente ruso, Vladímir Putin, ha promulgado además una ley, en vigor desde el domingo, que eleva a un máximo de 10.000 dólares las multas que se aplicarán a aquellos que incumplan las normas de celebración de mítines, entre ellas las referentes al número máximo de participantes.

La manifestación del 6 de mayo, primera "Marcha de Millones", congregó en Moscú a decenas de miles de personas para expresar su rechazo a Putin y se saldó con la detención de cerca de 450 personas, cinco hospitalizados y 20 atendidos por los médicos, según las autoridades rusas.