Estados Unidos firmó el lunes un acuerdo con Ecuador, Honduras, Perú y Filipinas para trabajar de manera conjunta en la difusión de información sobre las leyes laborales estadounidenses entre los inmigrantes de esos países.

La secretaria del Trabajo Hilda Solís dijo durante la ceremonia de firma que el acuerdo busca que los inmigrantes de estos cuatro países "conozcan su derecho a contar con ambientes laborales seguros y a recibir pago completo por los salarios que se les adeudan según las leyes estadounidenses".

Agregó que "los trabajadores inmigrantes pueden ser vulnerables, y con frecuencia sufren abusos, al no contar con condiciones laborales seguras y no percibir el pago completo... Los inmigrantes a veces evitan denunciar por temor a que cause su despido. Por eso este acuerdo es tan importante".

Solís hizo hincapié en que la información recibida a través de este convenio será confidencial y no será compartida con otros organismos del gobierno federal.

El convenio estipula que el Departamento del Trabajo --a través de las oficinas regionales de la Dirección para la Salud y Seguridad Ocupacional y la Sección de Horas y Sueldos-- cooperarán con los consulados de los cuatro países para difundir entre sus connacionales información relacionada con leyes laborales estadounidenses sobre salud, seguridad y salarios.

El gobierno federal espera identificar los problemas laborales más recurrentes entre los inmigrantes, especialmente entre los dedicados a labores de alto riesgo y baja remuneración, en sectores tales como construcción, agricultura, restaurantes, servicios médicos, hotelería, fábricas textiles y restaurantes.

El Departamento del Trabajo no cuenta con estadísticas específicas sobre la población laboral inmigrante, ya que sus inspectores tienen la misión de asegurar los derechos laborales de cualquier persona. Los inspectores no preguntan la situación migratoria del trabajador, y se concentra en cambio en lo que denomina "trabajadores vulnerables", aquellos que están más susceptibles a sufrir maltratos y son menos propensos a quejarse cuando son víctimas de violaciones laborales.

El Departamento del Trabajo logró un récord histórico durante el año fiscal 2011, al lograr que patronos pagaran a 275.000 empleados vulnerables salarios atrasados por un monto cercano a los 225 millones de dólares, según una portavoz de ese organismo.

Solís indicó que estos cuatro nuevos acuerdos elevan a 10 el total suscrito por su despacho, que ya firmó instrumentos similares con los países centroamericanos y México, el cual sirvió de modelo para el resto.

El embajador peruano Harold Forsyth calificó el acuerdo de "muy significativo" porque si bien no aporta una reforma migratoria integral que resuelva la situación de 11 millones de inmigrantes que residen en Estados Unidos sin la debida documentación "es un paso en la dirección correcta. Demuestra la preocupación del presidente Barack Obama por los inmigrantes y si eso incluye al Perú se lo agradezco".

Forsyth estima que la comunidad peruana en Estados Unidos asciende al millón de personas.

La embajadora ecuatoriana Nathalie Cely dijo que entre 800.000 y dos millones de sus connacionales residen en Estados Unidos y se refirió al acuerdo como una "manera práctica y pragmática" de fortalecer la relación bilateral.

El emisario hondureño Jorge Hernández ubicó en un millón la cifra de sus compatriotas radicados en el país del norte.

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Luis Alonso Lugo está en Twitter como www.twitter.com/luisalonsolugo