Ecuador propugnará en el próximo foro ambiental Río+20 que se reconozca los derechos de la naturaleza y que el tema sea elevado al plano constitucional, al tiempo en que presentará su iniciativa de no explotación de petróleo en la amazonia a cambio de donaciones económicas.

En una entrevista con The Associated Press el lunes, la ministra de Ambiente Marcela Aguiñaga esbozó los puntos que planteará el presidente Rafael Correa en esa reunión prevista a celebrarse en Río de Janeiro, entre el 20 y 22 de junio.

"Quisiéramos que esta declaratoria (final del encuentro) no se quede sólo en el análisis y diagnóstico, que no pasen los días diciendo todo lo malo que hemos hecho en 20 años, sino que sea un punto de partida de cómo tenemos que ver las cosas para otros 20 años en ámbitos como desarrollo, consumo energético, consumo y ahorro de recursos hídricos, la contaminación, pérdida de bosques", dijo Aguiñaga.

Destacó que Ecuador hará un llamado para que se cumpla la Declaración Universal de los Derechos de la Naturaleza, que este país andino prometió cumplir e incluyó en su Constitución en 2008, al tiempo en que presentará su iniciativa Yasuní-ITT sobre la no explotación de petróleo en la amazonia.

Ecuador ha propuesto dejar bajo tierra 846 millones de barriles de crudo en el corazón de la amazonia a cambio de aportes que ha estimado por 3.600 millones de dólares de la comunidad internacional, como parte del concepto de emisiones netas evitadas de gases contaminantes.

Italia, España y Chile ya han hecho donaciones, pero la meta está muy lejana. Hay aportes firmes por unos 150 millones de dólares, según las autoridades.

"Ecuador cuestiona el desarrollo del que se habló en 1992, donde todos los países, al menos los desarrollados siguen generando las causas del cambio climático con sus formas irracionales de consumo, lo que no ha sido exitoso, y países como Ecuador, que están en el afán de atender necesidades primarias de la gente", explicó Aguiñaga.

En 1992, un total de 178 países acordaron poner en práctica un enfoque de desarrollo que protegiera el medio ambiente, mientras se aseguraba el desarrollo económico y social.

Aguiñaga aseguró que los países de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA) apoyan los puntos de vista de Ecuador.

Alexandra Almeida, presidenta de las organización ambiental Acción Ecológica, cuestionó las propuestas ecuatorianas al argumentar que tocan asuntos que no se han puesto en práctica en el país.

"Cómo se puede hablar de derechos de la naturaleza si se autoriza la minería a gran escala, una actividad completamente contaminante", despotricó la activista en una entrevista con la AP.

Este año, Ecuador autorizó la explotación de cobre en el sur de la amazonia, con lo cual se dio inicio al trabajo minero a gran escala en el país, e impulsa una nueva explotación de las reservas de oro y plata, también en esa región.

"Está bien como discurso llevar todo eso", apuntó Almeida, "pero hasta qué punto somos coherentes en el país para implementarlos".

El foro de Río será un nuevo intento de las Naciones Unidas para tratar de compaginar las necesidades del desarrollo con la protección del planeta.

Se cumplen 20 años después de la primera cumbre en Río de Janeiro en 1992 y diez años más tarde de la cita de Johannesburgo en 2002.