La hora de las Finales de la NBA llegó con los Thunder de Oklahoma City y los Heat de Miami como los grandes protagonistas junto con sus estrellas, los aleros Kevin Durant y LeBron James, que buscarán conseguir su primer anillo de campeones como profesionales.

Nadie cuestiona que tanto Durant como James serán la gran atracción cuando mañana en el Chesapeake Energy Arena, de Oklahoma City, disputen el primer partido de la serie al mejor de siete.

Pero la definición del nuevo campeón de la NBA llegará en base al apoyo que ambos tengan en sus respectivos equipos.

Durant, líder encestador de la liga por tercer año consecutivo, también mantuvo la misma condición durante la fase final en la que los Thunder gracias a sus puntos, consiguió promedio de 27,8 por partido, lograron eliminar nada menos que a los Mavericks de Dallas, actuales campeones de la NBA.

Luego siguieron con Los Ángeles Lakers y los Spurs de San Antonio, los tres equipos que se combinaron para ganar diez de los últimos trece títulos de liga.

Pero junto a Durant, los Thunder también tienen al base Russell Westbrook, el complemento perfecto en el juego de saque rápido, que tanto daño hace a los rivales, y lo mismo sucede con el escolta reserva James Harden, el Sexto Jugador del Año.

Los tres forman la versión de los 'Big Three' de los Thunder, que además tienen al pívot Kendrick Perkins y el ala-pívot hispano congoleño Serge Ibaka que son una garantía en la labor de equipo como titulares, sin olvidar al escolta suizo Thabo Sefolosha, clave en el marcaje a James.

Sefalosha ha surgido con su mejor juego ante los Spurs y fue decisivo para que los Thunder eliminasen (4-2) al equipo tejano en las finales de la Conferencia Oeste, disputadas al mejor de siete.

Los Thunder asumen que una de las clave que les permita superar a los Heat será la defensa y el control que puedan tener sobre James en su aportación del juego ofensivo después de tener 30,8 puntos de promedio en los 18 partidos que lleva disputados de la fase final.

Mientras el entrenador de los Thunder, Scott Brooks, sabe que con Perkins, Ibaka y el pívot reserva Nick Collison tiene garantía en el juego bajo los aros.

Lo mismo sucederá con el acierto ofensivo de Harden, que si los Heat no controlan su eficacia, se les pueden ir una gran parte de las opciones de conseguir el título.

Los Heat llegan a su segunda final de la NBA seguida desde que formaron la nueva versión de los 'Big Three' en el Este y buscan resarcirse de la pérdida del título sufrida ante los Mavericks.

Miami tuvo que disputar el séptimo y último partido ante los Celtics de Boston, y su clasificación llegó gracias al doble-doble de 45 puntos y 15 rebotes que James logró en el sexto.

Los Thunder no son los Celtics. Son lo opuesto: un equipo joven, de gran poder físico, con Durant como uno de los mejores jugadores del mundo, en lucha por el número uno con James, tres veces Jugador Más Valioso (MVP), y que tienen capacidad de reacción como mostraron ante los Spurs al superar una desventaja inicial de 0-2.

Los Heat, con la vuelta en plenitud del ala-pívot Chris Bosh, han recuperado la mejor versión de los 'Big Three', donde también estará el escolta Dwyane Wade, que tendrá que mantener una lucha individual con Sefolosha y luego con Harden.

Si Wade logra imponerse, los Heat tendrán mayores posibilidades de conseguir el título y tratarán de lograr al menos un triunfo en los dos primeros partidos de la serie a disputarse en Oklahoma bajo el formato de 2-3-2.

Los Heat también han demostrado que en los partidos decisivos no les ha bastado sólo la aportación de los 'Big Three' sino que han tenido el apoyo del base Mario Chalmers, el alero Shane Battier, el escolta Mike Miller y el ala-pívot Udonis Haslem.

Chalmers defenderá a Westbrook, Battier pondrá su experiencia y clase defensiva para evitar que Durant sea una máquina de hacer puntos, Miller deberá ayudar con los triples y Haslem hacer doble trabajo bajo los aros cuando esté en el campo.

Pero sobre todo, ante los Thunder, los Heat tendrán que proteger al máximo el balón porque las pérdidas con Durant, Westbrook y Harden en el campo son canastas seguras.

En el duelo de entrenadores entre Brooks y Erik Spoelstra, la ventaja se la lleva el responsable de los Thunder, que ha hecho una gran labor de equipo y su estilo ofensivo es demoledor frente al defensivo de los Heat, marca de la casa que impuso el exentrenador Pat Riley, actual presidente de la organización de Miami.

Las estadísticas de las finales bajo el formato de 2-3-2 también les favorecen a los Thunder después que 20 de los 27 equipos que han tenido la ventaja de campo fueron campeones desde 1985.

Solamente dos veces en los últimos 27 años, el equipo campeón consiguió ganar los tres partidos consecutivos disputados en su campo.