Los disturbios en Siria no deberían estar en la agenda de la cumbre del Grupo de los Veinte (G20), ya que la reunión debe centrarse en los asuntos económicos globales, incluyendo la crisis de deuda europea, comentó hoy el viceministro chino de AA.EE, Cui Tiankai, según el "South China Morning Post".

En conferencia de prensa, Cui añadió que existe una intensa preocupación global sobre la crisis en Siria, pero que la cumbre del G20 del 18 y 19 de junio en Los Cabos (México) no es el lugar adecuado para abordarla.

"La situación de Siria es de preocupación global, pero el G20 es una plataforma para la gobernabilidad económica global, y hasta hoy no ha incluido asuntos políticos o de seguridad en su agenda", mencionó Cui, quien añadió: "creo que es lo adecuado".

El viceministro destacó también que Pekín utilizará la cumbre para presionar sobre los intereses de los países en desarrollo, incluidos los de China, pero que el conocimiento sobre los problemas financieros en EEUU y la zona euro, inevitablemente dominarán los debates en el G20 por la influencia de sus economías.

Cui dijo además que "China cree que debería ponerse más atención a las necesidades de los países en vías de desarrollo" y va a continuar presionando en este aspecto.

"La comunidad internacional tienen mucho interés en ver si los países desarrollados pueden resolver sus problemas de manera responsable y a cambio mejorar la imagen económica del mundo", finalizó Cui.

Hasta ahora Pekín y Moscú han rechazado todas las resoluciones propuestas en el Consejo de Seguridad de la ONU que aluden a una posible intervención occidental en Siria y la aprobación de una resolución que incluya un paquete de sanciones contra el régimen sirio por la represión a las revueltas civiles en ese país.

La semana pasada, durante la celebración de la duodécima edición de la cumbre de la Organización de Cooperación de Shanghái (OCS), en un documento en conjunto, China y Rusia reiteraron que sus naciones se oponen a cualquier intervención militar o imposición por la fuerza "de un cambio de régimen" en Siria.

El conflicto que comenzó en Siria entre la oposición y el régimen en marzo de 2011 ha causado, según la ONU, más de 10.000 muertos, 230.000 los desplazados internos y 60.000 refugiados en países limítrofes.