Las fuerzas de seguridad allanaron el lunes los apartamentos de varios dirigentes opositores y los citaron para interrogarlos durante el feriado nacional del martes, justo cuando éstos prevén encabezar una protesta multitudinaria contra el presidente Vladimir Putin.

El registro de las viviendas representó una escalada en las presiones sobre la oposición, aunque los ánimos ya estaban caldeados.

Putin ha endurecido las medidas contra la oposición desde que regresó a la presidencia en mayo, en una posible actitud intolerante hacia las protestas pacíficas que llevaron a decenas de miles de personas a las calles de Moscú antes de las elecciones de marzo que le entregaron un tercer mandato.

Putin promulgó el viernes una ley que multiplica por 150 las multas a los participantes de protestas no autorizadas. La sanción económica equivale a casi el salario promedio anual en Rusia.

La protesta del martes está autorizada por el ayuntamiento, pero cualquier acción que viole el lugar y el tiempo establecidos podría darle a la policía un pretexto para hacer detenciones. Rusia celebra el 12 de junio la independencia que logró respecto a la Unión Soviética en 1990.

Un portavoz de los investigadores, Vladimir Markin, confirmó las versiones de que, entre otros, fueron cateados el lunes los apartamentos de Alexei Navalny, Sergei Udaltsov, Ilya Yashin y también de la figura televisiva Ksenia Sobchak, cuyo padre fue mentor de Putin.

Udaltsov dijo en Twitter que los investigadores habían puesto de cabeza su apartamento y que se habían llevado computadoras, bolsas con papeles y banderas de su movimiento izquierdista.

La vocera de Navalny, Anna Veduta, dijo que éste le llamó desde su casa por teléfono. Veduta informó en Twitter que la policía confiscó teléfonos celulares, una tableta y una computadora.

Las casas de los padres de Udaltsov y Navalny, así como de parientes políticos, fueron también registrados, afirmaron dirigentes opositores.

En Estados Unidos, la vocera del Departamento de Estado, Victoria Nuland, afirmó que Washington está "profundamente preocupado por el aparente hostigamiento de la oposición política rusa en la víspera de las manifestaciones planeadas del 12 de junio".