Al menos seis personas murieron, entre ellas dos niños, y tres resultaron heridas por el estallido de dos artefactos explosivos en las provincias norteñas afganas de Sari Pul y Kunduz, informaron hoy a Efe fuentes oficiales y de la policía.

Esta mañana, en Sari Pul, tres civiles murieron y dos resultaron heridos cuando el vehículo en el que viajaban en dirección a un hospital pisó una bomba caminera, dijo el gobernador regional, Abdul Jabar Haqbin.

Según detalló Haqbin, el suceso ocurrió en el área de Qushtepa y los fallecidos eran un niño y dos mujeres.

En otra explosión ocurrida anoche en el interior de una casa en Kunduz, dos miembros de una misma familia murieron y otro resultó herido cuando alguien en la vivienda detonó de manera accidental una mina, afirmó el portavoz de la Policía local, Sarwar Hussaini.

Hussaini afirmó que la casa, situada en el distrito de Imam Sahib, pertenecía a insurgentes y que entre las víctimas mortales se encontraba un niño de 10 años.

Las bombas camineras (en inglés, IED) son usadas con frecuencia por los insurgentes talibanes en sus campañas contra la misión de la OTAN en el país y son la principal causa de muerte entre los soldados de la fuerza multinacional.

Sin embargo, tanto esos artefactos como los ataques suicidas causan víctimas en la población civil.

Según la misión de Naciones Unidas en Afganistán (UNAMA), el 77% de los 3.021 civiles muertos en 2011 por la guerra lo hicieron por acciones imputables a los talibanes.