La selección holandesa deberá superar cuanto antes el golpe moral que supuso para la 'oranje' el tropiezo en el arranque de la Eurocopa frente a Dinamarca (1-0), pero ello no ha impedido que en la delegación que lidera el técnico Bert van Marwijk aún se estén preguntando cómo pudieron perder ayer.

"Dinamarca sólo nos creó peligro en dos ocasiones. Nosotros tuvimos muchas oportunidades, muy buenas oportunidades. Es extraño que hayamos perdido. No fue por un jugador en particular. Tres, cuatro, incluso cinco compañeros tuvieron el gol en sus botas. Una dio en el palo, y tuvimos otras ocasiones muy buenas", ha señalado el capitán de la selección, el exbarcelonista Mark van Bommel.

El pivote de la 'oranje' ha reconocido que se ha quedado "sin palabras" para argumentar por qué su selección, siendo superior en el partido, cayó contra los daneses. "Hemos jugado muy bien, pero no hemos ganado. Yo prefiero jugar mal y ganar 1-0. Tenemos que ganar el resto de partidos. No tenemos otra opción", ha deseado.

A pesar de la conmoción que supuso el duro golpe de anoche en el estadio Metalist de Kharkov, Holanda no hizo un buen partido, aunque sí fue capaz de generar ocasiones de gol, malogradas en partes iguales por sus delanteros, tanto Robben, Huntelaar, Afellay y Van Persie.

El exmadridista Rafael van der Vaart ha señalado que tuvo la certeza que tarde o temprano el gol llegaría, "pero no fue así, y cuando fallas tantas ocasiones de gol y terminas perdiendo 1-0, eso es decepcionante. El balón no quiso entrar y es frustrante".

El panorama que se le presenta a Holanda aún no es imposible, ya que la derrota de Portugal anoche contra Alemania coloca a los ibéricos en la misma tesitura que los holandeses. De esta forma, a Holanda sólo lo valen dos triunfos para pasar a la siguiente ronda, y evitar un duro golpe como sería la eliminación de la vigente subcampeona del mundial de Suráfrica.

El partido de ayer contra Dinamarca tuvo un momento histórico con el debut del lateral Jetro Willems, quien con su alineación pasa a ser el futbolista más joven en participar la fase final en una Eurocopa.

El defensa del PSV Eindhoven jugó ayer con 18 años y 71 días, lo que supuso romper el récord que ostentaba el belga Enzo Scifo, quien en la Eurocopa de Francia de 1984 debutó con 44 días más que el holandés.