El duque de Edimburgo, esposo de la reina Isabel II, celebra hoy su 91 cumpleaños en privado, acompañado de su familia, tras salir ayer del hospital londinense donde ingresó el lunes por una infección de vejiga.

El príncipe Felipe recibió el sábado el alta médica y, tras despedirse del personal médico que le atendió, fue trasladado en un coche con chófer al castillo de Windsor (afueras de Londres), donde celebra hoy su aniversario mientras continúa su convalecencia.

El ministerio de Defensa ha anunciado que el lunes se marcará como cada año el cumpleaños del príncipe -nacido el 10 de junio de 1921 en Corfú (Grecia)- con dos salvas de cañonazos disparadas a mediodía por la Tropa del rey, en Hyde Park, y la Compañía de artillería, en la Torre de Londres.

No está previsto que la familia real acuda en persona a presenciar este acto.

La repentina hospitalización del duque, durante la que recibió la visita de su esposa y los príncipes Guillermo y Enrique, le obligó a perderse esta semana varios de los actos para celebrar el Jubileo de diamantes de Isabel II, que conmemora sus sesenta años en el trono.

Si bien se perdió los festejos reales durante dos días, incluido un espectacular concierto, sí pudo participar en el desfile por el río Támesis de mil barcos celebrado el domingo 3 en una jornada especialmente fría y lluviosa.

En principio, el príncipe Felipe no tiene programado ningún acto oficial hasta el próximo martes, cuando la reina ofrecerá una fiesta en el jardín de su residencia de Sandringham (condado de Norfolk) con motivo del Jubileo.

Si el duque de Edimburgo sigue recuperándose bien en casa, es posible que la acompañe en esa cita.

También se espera que pueda estar junto a la reina en una visita de dos días programada para el próximo miércoles a las East Midlands (Inglaterra), parte de la gira por el Reino Unido que realiza por el Jubileo.