Teresa de Miguel

La desgarradora voz de la española Buika y la vanguardista fusión del dominicano Michel Camilo impregnan de sabor latino el festival de jazz que organiza el legendario club neoyorquino Blue Note, que inicia hoy su segunda edición con otros grandes como Arturo Sandoval o Javier Limón.

"Estoy emocionada, cualquier invitación de éstas me hace sentir grandiosa, no solamente por el recorrido y la historia que tiene el club sino porque para mí tiene un valor emocional y personal muy grande. Ahí he vivido cosas muy mágicas, he ganado mucha confianza en mí misma", explicó a Efe Buika.

La mallorquina, de padres nacidos en Guinea Ecuatorial, recuerda que en noviembre pasado, cuando atravesaba un momento "muy, muy decisivo" de su vida, en el que incluso llegó a pensar que no volvería a los escenarios, el pianista Chick Corea la invitó a cantar con él en el Blue Note y se sintió "más fuerte que nunca".

Por eso participar ahora en el segundo festival de jazz que organiza esta sala, por la que han pasado algunos de los más grandes músicos de este género como Dizzy Gillespie, Sarah Vaughan o Ray Charles, infunde una especial felicidad en la española, quien califica de "maravillosa" la fuerte presencia latina de este año.

Y es que esta cita, que transcurrirá hasta el próximo 30 de junio e inundará otras salas de la Gran Manzana como el Highline Ballroom, el teatro Apollo o el B.B King Blues & Bar, cuenta en esta edición con un buen número de artistas españoles y latinos para representar esa rama que fusiona desde sonidos flamencos hasta caribeños con el jazz.

Ése es el caso del "Flamenco Soul Project" que traerá el compositor madrileño Javier Limón el próximo 22 de junio o del propio cante de Buika, que según el Blue Note "se ha convertido en una verdadera revelación para aquellos que pensaron que el flamenco tenía poco más que contribuir a la música española y al jazz".

"Además de parecerme maravillosa, (la presencia española en el festival) contradice esas noticias tan feas y tan estúpidas que salen todos los días al respecto de mi España querida. Eso demuestra que ese país está más fuerte que nunca. Tiene que ser así", afirma la cantante.

Buika además de actuar el 24 de junio en el Highline Ballroom como parte de esta cita llevará su voz al mítico Carnegie Hall a finales de año.

Lo latino también sonará con fuerza en las paredes del Highline Ballroom gracias a la vanguardista fusión que emana de las teclas del piano de Michel Camilo, quien actuará el 27 de junio en esa sala con su tradicional trío, en el que le acompañan el contrabajista Lincoln Goines y el batería Cliff Almond.

"El Blue Note es como mi casa y una vez al año tengo que venir a Nueva York a tocar en un club para tener la vivencia del público de cerca, sobre todo cuando uno toca tanto en grandes salas, esa vivencia del club y de la sala pequeña es muy importante para el espíritu del jazz", dijo a Efe Camilo, quien actuará también en el Festival de Saratoga de Nueva York el 30 de junio.

El dominicano aprovechará el tirón que producen sus actuaciones para "apadrinar" a su amigo Alfredo Rodríguez, un joven pianista cubano que actuará como telonero en ese concierto y quien demuestra que el jazz latino sigue viviendo lo que Camilo califica como una "segunda época de oro".

"La gran urbe tiene el peligro de que si uno viene de otros países se puede diluir fácilmente tu identidad propia, lo que te diferencia de los otros músicos, y yo desde el principio, cuando pisé Nueva York en el 79, me di cuenta de que había que aferrarse más a las raíces", dice un pianista que labró su carrera tocando precisamente en el Blue Note hace ahora más de dos décadas.

Por el festival, que arranca este domingo de la mano del virtuoso banjista Béla Fleck y en el que también actuarán otros pesos pesados del género como la cantante Cassandra Wilson o el veterano pianista McCoy Tyner, se dejarán ver además el trompetista cubano Arturo Sandoval, el saxofonista argentino Gato Barbieri y el trío mexicano Los hermanos Villalobos. EFE