Timothy Bradley ganó una disputada decisión sobre Manny Pacquiao, poniendo fin a la impresionante racha del púgil filipino y propinándole el sábado su primera derrota en siete años.

El triunfo no llegó sin controversias, con la muchedumbre pro-Pacquiao abucheando estruendosamente al conocerse el fallo.

Pacquiao acertó más golpes y pareció conseguir además los más contundentes. Pero cuando se sumaron las tarjetas, Badley estaba arriba 115-113 en dos de ellas y debajo por el mismo margen en la tercera. La Associated Press tenía a Pacquiao ganando 117-111.