Bolivia pedirá a la empresa india Jindal una compensación económica cuando concrete el abandono del proyecto de explotación del yacimiento de hierro El Mutún, situado en la frontera con Brasil, informó hoy el viceministro de Minería, Freddy Beltrán.

Beltrán dijo a Efe que el Estado demandará un "resarcimiento por daños" porque considera que Jindal Steel & Power Limited incumplió los objetivos acordados en 2007 cuando firmó un contrato para explotar la mitad de la mina e instalar una planta siderúrgica.

"Este es un aspecto legal que seguramente va tomar su tiempo, es difícil hablar en este instante de las cifras que deberían ser compensadas o no por Jindal", dijo el viceministro boliviano.

Sin embargo, el presidente de la estatal Empresa Siderúrgica del Mutún, Ricardo Cardona, que impulsa el proyecto, dijo al diario La Razón que Bolivia pedirá 600 millones de dólares, que es el monto que Jindal se comprometió a invertir hasta 2012 y que, según el Gobierno, no cumplió.

Se calcula que El Mutún, en el departamento oriental de Santa Cruz, limítrofe con Brasil y Paraguay, tiene unas 40.000 millones de toneladas de distintos minerales, pero sobretodo hierro.

El Gobierno del presidente Evo Morales ha insistido en que la firma india incumplió con las inversiones y le ha multado dos veces en dos años, con una cifra que suma 36 millones de dólares.

Jindal ha replicado que sí cumplió y denuncia, a su vez, un "incumplimiento unilateral del Gobierno" en la entrega de tierras para operar, la provisión de gas para el complejo siderúrgico y "la ausencia de desarrollo de infraestructuras" para acceder a la mina.

La firma envió el viernes una carta al Gobierno para rescindir su contrato de riesgo compartido, pero la respuesta puede tardar un plazo de 30 días, que es lo que está fijado en el acuerdo, según Beltrán.

Durante ese período incluso es posible dialogar con la empresa sobre una renegociación del contrato, aunque esa posibilidad es "complicada" por la posición de Jindal, sostuvo Beltrán.

El contrato para explotar el yacimiento, en el que debía hacerse una inversión global de 2.100 millones de dólares, fue presentado en 2007 como el mayor acuerdo de la historia minera de Bolivia, pero el viceministro dijo que apostar por Jindal fue una "frustración".

"Se cae el proyecto de El Mutún y esto es un fracaso directamente del presidente Evo Morales, ya que él fue como cinco o siete veces a la provincia a inaugurar este proyecto y resulta que después de seis años los que estamos mal somos el país", comentó el sábado a la prensa el diputado Luis Felipe Dorado, de la oposición de derecha.