Policías, forenses y campesinos buscaban el domingo los restos de once extranjeros y tres peruanos que murieron luego que el helicóptero en que viajaban se estrelló y explotó el miércoles en una gélida montaña de la región sureste de Cusco.

"Un grupo salió el sábado y otro grupo salió a las 3 de la madrugada hacia el rescate", dijo el domingo a The Associated Press Robert Peralta, jefe policial de Ocongate, la ciudad más cercana a la montaña Mama Rosa donde cayó la aeronave.

El sábado el fiscal César Guevara dijo a la televisora N que llevarían un especialista forense para que realice pruebas de ADN a los posibles restos óseos y puedan identificarse los fallecidos.

A bordo del helicóptero modelo Sikorsky S-58 ET de la empresa Helicusco viajaban tres peruanos, entre ellos el piloto y el copiloto, ocho coreanos, un checo, un sueco y un holandés.

El accidente se registró en el nevado Mama Rosa, de 4.900 metros de altitud en la región andina de Cusco, a unos 689 kilómetros al sureste de Lima.

Karl Schwartzmann, gerente de Helicusco, dijo a la AP que los pasajeros contrataron un vuelo especial de ida y vuelta desde Cusco hasta Mazuco, ciudad de la cercana región Madre de Dios, y el accidente ocurrió en el retorno.

Según datos de Helicusco proporcionados a la AP, el helicóptero tenía una estructura de 1975, sus dos motores nuevos de 1991 fueron reparados el 2008 y la aeronave contaba con 6.800 horas de vuelo.

La embajada coreana en Lima confirmó a la AP que los extranjeros retornaban desde Mazuco en un viaje de exploración a una zona donde potencialmente se podría construir una planta hidroeléctrica en la región.

Añadió que los ahora fallecidos trabajan en las empresas Samsung C&T, Korea Water Resources Corp., Korea Engineering Consultants Corp y Seoyeong Engineering.