LAS VEGAS, EE.UU.- El filipino Manny Pacquiao y el estadounidense Timothy Bradley cumplieron con la báscula, en la ceremonia de pesaje realizada en la Arena Garden del hotel casino MGM Grand de esta ciudad.

"Pacman" Pacquiao (54-3-2, 38 nocauts) marcó el límite welter que indica 147 libras, luciendo un cuerpo muy trabajado ante los gritos y porras de sus paisanos que llenaron la Arena.

Timothy Bradley (28-0, 12 kos), quien sube al ring como campeón superligero de la OMB, detuvo el fiel de la balanza en 146 libras.

Francisco Valcárcel, presidente de la Organización Mundial de Boxeo (OMB), informó que el referi será el estadounidense Robert Byrd y los jueces Duane Ford, CJ Ross y Jerry Roth, todos de Nevada. El supervisor será el húngaro Istvan Kovacs.

Diferente panorama

Manny Pacquiao se tambaleó en la cuerda floja en su última pelea, en la que necesitó 28 puntadas para cerrarle un corte en el párpado derecho. Juan Manuel Márquez estuvo a punto de poner fin la magnífica racha del campeón filipino, pero eso no impidió que Pacquiao cantara en su concierto posterior al combate ni que se fuera de juerga toda la noche con su numeroso sequito.

Pacquiao regresa al cuadrilátero el sábado, determinado a demostrar que su anterior pelea no fue otra cosa que algo circunstancial. Timothy Bradley, un virtual desconocido, será su adversario en un combate que podría acabar con la lucrativa carrera de Pacquiao o revitalizarla.

Esta vez, sin embargo, no habrá concierto, ni fiesta. Gane o pierda, lo único que está en la agenda de Pacquiao es una sesión de estudio de la Biblia y pasar algún tiempo con su esposa.