Las restricciones a la compra de dólares en Argentina y la posible "pesificación" de algunas operaciones económicas aceleraron en las últimas semanas el retiro de depósitos en dólares de los bancos.

Según datos publicados hoy por la prensa local, en la última semana de mayo la salida de dólares de los bancos ascendió a un promedio diario de 120 millones de dólares, frente a una media diaria de 100 millones en la semana previa.

El fenómeno coincide con un incremento en las restricciones a la compra de divisas impuestas por el Fisco en noviembre pasado para contener la fuga de capitales.

En la práctica, las nuevas normas restringieron el acceso de muchos inversores al mercado cambiario formal, lo que hizo resurgir los circuitos informales de compraventa de divisas, un mercado ilegal donde el precio del dólar es entre un 25 y un 30 % más caro que el oficial.

Según el economista Ramiro Castiñeira, de la consultora Econométrica, en mayo el Gobierno llevó los "cupos" para la compra de dólares en bancos y casas de cambio "a cero" si el "fin" de la operación es el atesoramiento (ahorro personal).

"Solo acceden al mercado cambiario, y con restricciones, importadores o quienes cancelen deuda externa, entre otros", dijo hoy el experto en un informe.

El diagnóstico coincide con el de la consultora Analytica, que en un informe señaló que al cerrarse "el grifo para el atesoramiento" "se instaló definitivamente la percepción de que el dólar es un bien escaso y que avanza la pesificación de la economía".

"Este escenario, sumado a la falta de una comunicación oficial clara y consistente, derivó en una suerte de histeria colectiva que alimentó la corrida al dólar paralelo", afirmó la consultora.

Así, mientras en el mercado oficial, el dólar cerró este viernes a 4,5 pesos por unidad, en el mercado informal, según publicaron medios locales, se comercializó a entre 5,9 y 6 pesos por dólar.

"Cuanta más improvisación ve la gente en el Gobierno, más quiere comprar dólares y más sube esta fiebre por el dólar", dijo a Efe Orlando D'Adamo, director del Centro de Opinión Pública de la Universidad de Belgrano, cuyo último sondeo marca los controles cambiarios como la principal razón del deterioro de la imagen de la presidenta argentina, Cristina Fernández.

Por su parte, Castiñeira señaló que las nuevas restricciones no solo incrementaron la brecha entre el mercado oficial y el paralelo, sino también que los proyectos de "pesificación" de algunas operaciones en moneda extranjera, como las inmobiliarias, "renovaron temores y dispararon una nueva corrida sobre los depósitos privados en dólares".

Sólo en mayo, según el informe de Econométrica, los inversores retiraron de los bancos ahorros en moneda estadounidense por 1.600 millones de dólares, lo que representó una caída del 12,3 % en los depósitos totales en dólares en el sistema financiero.

A juicio de Castiñeira, el Banco Central argentino dispone de reservas suficientes (47.000 millones de dólares) por lo que esta "corrida" bancaria no pone en riesgo la macroeconomía.

"No obstante, la corrida vale como claro indicador de la desconfianza e incertidumbre que generan las nuevas reglamentaciones y proyectos, además del efecto sobre la economía el sostener vía restricciones el atraso cambiario", apuntó el experto.

El miércoles último, tras el resurgimiento de las protestas callejeras en contra de la política oficial, Cristina Fernández llamó a sus compatriotas a hacer un acto de confianza en el peso argentino y a imitarle en su decisión de convertir a esa moneda sus ahorros bancarios personales en dólares.

La mandataria habló de dar una "batalla cultural" en contra de la obsesión argentina por el dólar y aseguró que es "más rentable" ahorrar en pesos, algo que ponen en duda los expertos.

"Más allá de las señales que puedan dar Cristina Fernández y algunos funcionarios con la pesificación de sus depósitos en dólares, lo cierto es que los pesos -lamentablemente- no constituyen reserva de valor. Todos saben que el poder adquisitivo de la moneda nacional se deteriora frente a todos los activos de la economía y buscarán hacer algo para proteger su capital", dijo Analytica.