El presidente del Parlamento egipcio, Saad Katatni, dijo hoy que ningún órgano del país puede disolver la cámara, cinco días antes de que la Corte Constitucional se pronuncie sobre la validez de la elección de los miembros del poder legislativo.

En un discurso, Katatni subrayó que la Declaración Constitucional emitida por la Junta Militar en marzo de 2011, y que funciona como Carta Magna provisional, "no estipula que algún órgano tenga potestad para disolver el Parlamento".

"El Tribunal Constitucional debe fallar lo que vea conveniente, pero no es un poder ejecutivo", por lo que no puede aplicar su sentencia, señaló.

En ese sentido, agregó que "si la corte falla a favor de la nulidad e inconstitucionalidad de los artículos de la ley del Parlamento, este último estudiará cómo aplicar el fallo".

El problema radica en que, de acuerdo a la Declaración Constitucional, la mitad de los escaños debían ser ocupados por individuos no afiliados a grupos políticos, pero tras la presión de los partidos la Junta Militar redujo este porcentaje a un tercio de la cámara.

Los otros dos tercios quedaron reservados a listas cerradas de partidos, que pudieron finalmente también presentar a sus candidatos como individuales a las listas abiertas.

Eso es considerado por los detractores como una grave falta al principio de ecuanimidad e igualdad de oportunidades e infringe la citada Acta Constitucional.

El Parlamento egipcio, el primero elegido tras la revolución, está dominado por los partidos islamistas, que arrasaron en las maratonianas elecciones legislativas celebradas entre octubre de 2011 y febrero de 2012.

Por otro lado, Katatni recordó que "las fuerzas políticas acordaron formar la Asamblea Constituyente de una nueva forma para que ningún corriente política monopolice la elaboración de la Constitución sea cual fuere la fuerza de ese corriente".

La comisión anterior fue invalidada en abril por un tribunal después de que una cuarta parte de sus miembros, en su mayoría liberales, decidiera boicotearla al considerar que estaba dominada por los islamistas y no representaba a todos los sectores de la sociedad.

Además, el Presidente del Parlamento instó al pueblo egipcio a participar en la segunda vuelta de los comicios presidenciales "para elegir al que se merezca conducir Egipto en esta delicada etapa de la historia".

En la segunda vuelta, que se celebrará los próximos días 16 y 17, se enfrentan Mohamed Mursi, candidato de los Hermanos Musulmanes, y Ahmed Shafiq, un general retirado que fue el último primer ministro del régimen de Hosni Mubarak.