Gane o pierda, después de casi todos los partidos del Thunder de Oklahoma City, puede escucharse a Kevin Durant hablar sobre la necesidad de seguir trabajando y mejorar.

Ese fue su enfoque cuando el Thunder llegó a un tener una foja de 3-29 y era el hazmerreír de la liga. Y es el mismo ahora que guió al equipo a la final de la NBA tres años después.

Durant nunca ha caído en la ostentación y el glamour. Su combinación ganadora ha sido la humildad y el esfuerzo, y pronto podría rendir frutos. El Thunder necesita cuatro victorias más para ganar un campeonato en apenas su cuarta temporada en Oklahoma City y cumplir la máxima meta de Durant.

"Siempre existe otro nivel al cual ascender. En el básquetbol, uno siempre puede mejorar en algo, creo yo", dijo Durant el sábado tras el entrenamiento de Oklahoma City. "No he visto a alguien que domine por completo este juego en todos los aspectos. No puede encestar todos los tiros, no puede quedarse con todos los rebotes, no puede aportar todas las asistencias, por lo que creo que uno puede mejorar. Esa es la mentalidad que asumo".

Durant ha logrado lucir en cada una de esas categorías, sobre todo esta temporada. El alero se convirtió en el séptimo jugador en la historia de la liga en ganar tres títulos consecutivos por puntos anotados en una temporada, promediando 28 puntos por partido, e impuso marcas personales en porcentaje de disparos acertados, tiros de tres puntos anotados, rebotes, asistencias y tiros bloqueados.

Y aún así siente el impulso de desear más.

"No diría que me siento satisfecho", dijo Durant. "Estoy contento de haber mejorado un poco. Me falta mucho camino por recorrer y pienso que de seguir trabajando en el aspecto mental del juego — viendo videos y empapándome de cómo va a jugar la defensiva, sabiendo dónde van a estar mis compañeros — entonces puedo mejorar".

Mientras Durant se acercaba a su primera oportunidad de irse de Oklahoma City — pese a que sería como agente libre con restricciones — las preocupaciones se acentuaron sobre si una superestrella en ciernes desearía permanecer en uno de los mercados más pequeños de la liga sin tantas posibilidades de ganar dinero y promoverse más allá del básquetbol.

En vez de eso, dejó pasar la oportunidad de incluir una cláusula de rescisión en su contrato absoluto para quedarse cinco años más en Oklahoma City.

"Mi trabajo es esforzarme en ser un mejor jugadar cada día y seguir me ofrece la oportunidad ideal", dijo Durant. "Esta ciudad es tan tranquila, y así soy yo como persona. Es el lugar perfecto para vivir, el perfecto para traer a tu familia, un lugar placentero para relajarse y disfrutar la vida".