Los alcaldes hondureños encabezaron hoy marchas simultáneas en todo el país para exigir el cese de la violencia, la cual causa a diario una veintena de muertos en la nación centroamericana.

En las marchas pacíficas, promovidas por la Asociación de Municipios de Honduras (Amhon), participaron miles de hondureños para exigir la paz y el cese de la violencia.

El alcalde de Tegucigalpa, Ricardo Álvarez, dijo a Efe que es necesario que el pueblo hondureño "se una en una sola fuerza para "vencer a los delincuentes y poder recobrar la paz que tanto anhela".

"El pueblo hondureño quiere paz, las madres quieren paz, los jóvenes quieren paz, el Gobierno quiere paz, eso es lo que estamos hoy manifestándonos por la paz de Honduras", indicó Álvarez, quien junto a regidores (concejales) municipales encabezó la marcha en Tegucigalpa.

Para que exista la paz, dijo Álvarez, debe haber empleo y una educación de calidad porque "sólo así se podrán reducir los niveles de criminalidad" en el país.

Según el estatal Comisionado de los Derechos Humanos, entre 2000 y 2011 Honduras registró 46.450 muertes violentas, de ellas 12.838 se registraron en los primeros 23 meses del Gobierno que preside Porfirio Lobo, quien no ha cumplido con sus compatriotas la promesa de seguridad.

En la marcha en Tegucigalpa, los participantes, algunos vestidos de blanco, portaban la bandera de Honduras y pancartas con mensajes como "Basta ya", "Queremos paz" y "La vida es primero", entre otros.

Manifestaciones similares se dieron en el resto de las cabeceras municipales de Honduras, donde los participantes también pidieron la la paz y el cese de la violencia en el país.

El alcalde de Siguatepeque, centro de Honduras, Eduardo Oseguera, dijo a Efe que en la marcha "multitudinaria" los hondureños "manifestaron su repudio por la delincuencia que a diario abate" al país.

"Estamos unidos en contra de los delincuentes, repudiamos la delincuencia", subrayó Oseguera, quien precisó que la marcha terminó con un acto religioso.

"Con esta marcha hemos demostrado el amor que le tenemos a Honduras", indicó Oseguera, quien hizo un llamamiento al Gobierno de Lobo para que le "ponga un alto" a la violencia en el país.

El alcalde de Tocoa, en el departamento caribeño de Colón, Héctor Hernández, por su parte, indicó a Efe que la marcha es para exigirle al Gobierno que "asuma su responsabilidad de dar seguridad a los hondureños".

"El Gobierno está llamado a dar seguridad a los hondureños que todos los día son víctimas de la delincuencia, que es repudiada por todos", subrayó Hernández.

Por otra parte, unos 4.000 jóvenes hondureños, convocados por la Arquidiócesis de Tegucigalpa, iniciaron ayer en esta capital una marcha que culminará mañana en el municipio de Talanga, en Francisco Morazán, para exigir fin de la violencia y el desarme de la población civil en el país.

Honduras, considerado por Naciones Unidas el país más violento del mundo, en 2011 registró una tasa de 86,5 homicidios por cada 100.000 habitantes, muy superior a la media Latinoamérica de 20 y a la mundial de 8,8, según el estatal Comisionado de los Derechos humanos.

Un estudio del mismo organismo indica que desde 2003 hasta la fecha 29 periodistas han sido asesinados en Honduras, sin que ningún caso haya sido esclarecido, y unos 20 miembros de la comunidad lésbica, bisexual, gay y transgénero (LGTB) fueron asesinados entre 2010 y 2011.