El técnico de Inglaterra, Roy Hodgson, encabezó en viernes una visita de la selección que disputará la Eurocopa a los ex campos de concentración de Auschwitz-Birkenau.

Hodgson y el presidente de la Asociación Inglesa de Fútbol, David Bernstein, encendieron velas donde los prisioneros descendían de los trenes en el más tristemente célebre campo de la muerte nazi, creado en suelo polaco después de que Alemania invadió al vecino país durante la Segunda Guerra Mundial.

La delegación inglesa estuvo acompañada por el ex entrenador judío del Chelsea Avram Grant, cuyos parientes estuvieron entre los 1,1 millones a 1,5 millones de personas que murieron en Auschwitz, ya sea en las cámaras de gas, fusilados o por hambre y enfermedad.

"Los nazis fueron muy listos", dijo Grant. "Te daban esperanza. Pensaron en todo. Es muy importante esta visita. La gente verá que debe venir aquí y luego otros vendrán".

La mayoría de las víctimas en Auschwitz fueron judíos, pero los nazis también mataron en ese lugar a muchos polacos, prisioneros soviéticos de guerra, gitanos, Testigos de Jehová, homosexuales y opositores políticos.

"No se puede comprender cómo puede ser tan sistemático, inhumano", dijo Hodgson. "Era un trabajo. Es difícil desentenderse".