El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, hará hoy una declaración acerca de la situación económica en el país y el impacto que sobre ella tiene la crisis de la deuda en Europa, según anunció la Casa Blanca.

La alocución, programada para las 14.15 GMT desde la sala de prensa de la Casa Blanca, incluirá un llamado de Obama al Congreso, para que se aprueben las medidas que el Gobierno ha propuesto a fin de incentivar el empleo.

El presidente se referirá "a la situación en Europa, que sigue poniendo obstáculos a nuestra recuperación económica", según detalló el anuncio de la Casa Blanca.

El Departamento de Comercio informó hoy que en abril disminuyó en un 0,8 % el valor de las exportaciones estadounidenses como reflejo del estancamiento económico en Europa y la desaceleración del crecimiento en China.

La semana pasada el Departamento de Trabajo informó que el índice de desempleo en mayo había subido una décima, al 8,2 %, mientras que continúa siendo insuficiente la ganancia neta de puestos de trabajo cuando han transcurrido casi tres años desde el fin de la recesión.

Cuando faltan sólo cinco meses para las elecciones presidenciales, en las cuales Obama buscará un nuevo mandato, la popularidad del presidente sigue siendo floja, y su equipo de campaña recolectó en mayo menos dinero que el aportado para la de su rival, el republicano Mitt Romney.

Ayer, el presidente de la Reserva Federal (Fed, Banco Central), Ben Bernanke, se refirió a los "significativos riesgos" para la economía de EE.UU. que vienen de Europa y afirmó que el principal foco de atención de la próxima reunión del banco central estadounidense será el desempleo en el país.

"La situación en Europa representa riesgos significativos para el sistema financiero y la economía de EE.UU. y debe ser vigilada estrechamente", explicó Bernanke en una comparecencia ante un comité conjunto del Congreso.

La crisis en Europa, precisó, "está actuando a modo de freno en nuestras exportaciones, afectando a nuestros negocios y a la confianza del consumidor y presionando los mercados financieros estadounidenses".

No obstante, el presidente de la Fed reconoció que las autoridades europeas habían tomado "un buen número de acciones para encarar la crisis".

"Pero, con toda probabilidad, serán necesarias más", subrayó.

Entre ellas, destacó la importancia de "estabilizar los bancos de la eurozona, calmar los miedos del mercado sobre las finanzas públicas, alcanzar un marco fiscal factible en Europa y sentar las bases para un crecimiento a largo plazo".

Sobre la economía estadounidense, Bernanke subrayó que las principales preocupaciones se centran en el desempleo, cuyo dato de mayo reveló un alza de una décima hasta el 8,2 %, la primera subida en once meses.

"La cuestión clave que enfrentamos es: ¿será el crecimiento suficiente para alcanzar un progreso continuado en el mercado laboral? Mis colegas y yo todavía estamos trabajando en nuestras propias evaluaciones", afirmó.

Según los últimos datos de la Fed, la economía estadounidense continuará su ritmo de expansión "moderada" y pronostica un crecimiento para finales de año de entre un 2,4 y un 2,9 %.