La vida es darse. Darse, no hay alegría más alta", son palabras de Eduardo Galeano que el escritor uruguayo hizo realidad en su visita a la Feria del Libro de Madrid y a quien el público le ha correspondido comprando sus libros, en un certamen que congrega a noveles y a grandes figuras latinoamericanas.

Galeano (Montevideo, 1949) ha sido el "gran triunfador" en la convocatoria de público y venta de libros entre los autores latinoamericanos, coincidieron hoy los organizadores de la feria y los libreros al valorar a Efe la participación en el certamen de los escritores de la otra orilla.

Eduardo Galeano, uno de los poetas y narradores más comprometidos, no paró de firmar el primer fin de semana de la feria, que comenzó el pasado día 25 y se clausura este domingo, y dedicar su último libro, "Hijos de los días".

En la "jaima", la tienda de campaña situada en el parque del Retiro de Madrid y reservada a grandes autores, Galeano valoraba su encuentro con los lectores como "un contacto cuerpo a cuerpo", que, decía, "mucho me nutre y me alimenta".

Y los lectores le han correspondido comprando su libro, que figura en los escaparates de las librerías de la feria junto a los de los autores españoles más vendidos como Eduardo Mendoza, Almudena Grandes o Carlos Ruiz Zafón.

"Los lectores siempre buscan novedades, como 'La civilización del espectáculo', el último ensayo de Mario Vargas Llosa -quien esta edición no ha visitado la feria-, pero continúan demandando las obras de Julio Cortázar, Gabriel García Márquez -de quien se acaban de publicar "Todos los cuentos"- o Mario Benedetti", afirmaba Ana Garrralón, de la librería Juan Rulfo.

Esta librería, del Fondo de Cultura Económica de España, ha recordado especialmente al escritor mexicano Carlos Fuentes, con el lema "El homenaje para un autor es leerlo", aunque sus responsables han precisado que su muerte, el pasado 15 de mayo, no ha supuesto "un impacto" en la venta de sus obras.

Con Italia como país invitado en 2012, la literatura latinoamericana ha ocupado una vez más un lugar importante en una feria que cumple su convocatoria número 71 y que hace cuatro años fijó su mirada en los nuevos valores latinoamericanos.

Poco a poco se han abierto camino escritores como Jorge Volpi, ganador del V Premio Iberoamericano Planeta con "La tejedora de sombras", el colombiano Santiago Gamboa, quien acudió al certamen a presentar "Plegarias nocturnas", o los argentinos Andrés Neuman y Leopoldo Brizuela, último Premio Alfaguara con su novela "Una misma noche", quienes también firmaron ejemplares.

Junto a ellos, el cubano Leonardo Padura, el escritor latinoamericano preferido por Miguel Angel Martín, responsable de la céntrica librería Rafael Alberti, un establecimiento clásico de Madrid con más de 25.000 títulos.

"Yo recomiendo mucho a Padura y su obra 'El hombre que amaba a los perros'", afirmaba el librero, para quien este "ambicioso" relato es "la mejor novela" que se ha escrito en "los últimos cinco o seis años" por su lenguaje, documentación y retrato de la condición humana.

Reconocía, no obstante, que al público le interesan en general más los relatos de Padura que se inscriben en la novela negra, con el inspector Mario Conde como protagonista, que comparten éxito con títulos de escritores suecos, estadounidenses o griegos.

El librero reconocía el impacto de la crisis y afirmaba que mientras el año pasado vendía dos libros de edición bolsillo (más económica) frente a diez ejemplares de edición normal, este año es la misma cantidad en los dos formatos.

La percepción general entre los libreros de que las ventas han caído frente al año pasado se tornaban en optimismo en el sector del cómic.

Nerea Rubio, de Madrid Comics, destacaba el incremento de ventas, y de Latinoamérica se fijaba en autores como los argentinos Horacio Altuna, Dario Adanti o el fallecido Héctor Germán Oesterheld, junto al mexicano Juan Villoro, porque, decía, a quien le gusta este género, pese a la crisis, "sigue con el vicio".

Una opinión que compartían los libreros de literatura infantil y juvenil, quienes invitaban a los más pequeños a dar rienda suelta a su imaginación de la mano de Galeano y "Los sueños de Elena".