Varios miles de jóvenes hondureños iniciaron hoy una caminata desde Tegucigalpa al municipio de Talanga, en Francisco Morazán, para pedir al Gobierno el desarme de la población y que cese la violencia en el país, que registra un promedio de 19 muertes diarias.

Los jóvenes, unos 4.000 según los organizadores, caminarán a partir de hoy hasta el domingo, desde Tegucigalpa a Talanga, unos 55 kilómetros al noroeste de la capital hondureña, para exigir la paz y que cese la violencia en Honduras, que en 2011 registró una tasa anual de homicidios de 86,5 por cada 100.000 habitantes, según el estatal Comisionado de los Derechos Humanos.

Danilo Aceituno, uno de los coordinadores de la octava caminata, titulada "Samaritanos por amor" y organizada por la pastoral juvenil de la Arquidiócesis de la iglesia Católica, dijo a Efe que la marcha es "para pedir al Gobierno un desarme civil, pero también un desarme moral para ponerle fin a la violencia en el país".

Las autoridades no han precisado qué cantidad de armas está en manos de la población en este país.

Entre 2000 y 2011, la ola de violencia en Honduras dejó 46.450 muertes violentas, según el estatal Comisionado de los Derechos Humanos.

En la caminata, los jóvenes van "reflexionando y pidiendo a Dios que ayude a Honduras a recobrar la paz que ha perdido, debido a la violencia que abate al país", subrayó Aceituno, quien indicó que la caminata de este año se realiza a solicitud del párroco de Talanga, Miguel Mejía.

Los organizadores estiman que la caminata terminará en Talanga el domingo a las 10.00 hora local (16.00 GMT), con "una homilía para agradecer a Dios, que nos permitió llegar bien a nuestro destino".

Las otras caminatas para pedir por la paz en el país se han realizado de Tegucigalpa al municipio de Cedros, al oriente de la capital hondureña; Danlí-en dos ocasiones- y Juticalpa, en el oriente, Choluteca (sur); Comayagua (centro); y la Esperanza, en el occidente.

Por otra parte, la Asociación de Municipios de Honduras (AMHON) ha convocado para mañana marchas simultáneas en la mayoría de los municipios del país para exigir el cese de la violencia en esta nación centroamericana.