El ministro venezolano de Comunicación e Información, Andrés Izarra, afirmó hoy que las recientes palabras del presidente saliente del Banco Mundial (BM), Robert Zoellick, sobre el mandatario venezolano, Hugo Chávez, son una expresión necrófila de "una derecha desesperada".

"Las declaraciones de Zoellick sobre el presidente Chávez son la última de las expresiones necrofílicas de una derecha desesperada ante el fracaso mundial de sus políticas", indicó Izarra a Efe a través de un correo electrónico.

Zoellick indicó este jueves en un discurso para conmemorar el 30 aniversario del centro de estudios Diálogo Interamericano que la influencia del mandatario venezolano tiene sus días contados.

"Los días de Chávez están contados. Si se eliminan sus subsidios a Cuba y Nicaragua, esos regímenes estarán en problemas", indicó.

"Los demócratas en América Latina -de izquierda, centro y derecha-, deberían estar preparándose. Los llamados a la democracia, a un fin de matones intimidantes, por los derechos humanos, elecciones justas y el imperio de la ley, debe venir de todas sus capitales", dijo Zoellick, que dejará el cargo al frente del BM a finales de este mes.

"Pronto habrá una oportunidad para que el hemisferio occidental sea el primer hemisferio democrático, no un lugar de golpes de Estado, caudillos, y cocaína, sino de democracia, desarrollo y dignidad", afirmó en un inusitado discurso con alta carga política.

Izarra respondió esas palabras con duras críticas al Banco Mundial y sus políticas y puso como ejemplo la grave situación económica y social de Grecia.

"Vimos hace días cómo un diputado de ultraderecha golpeaba a unas mujeres durante un debate televisivo, al verse perdido en su argumentación", indicó Izarra en alusión al portavoz del partido neonazi griego Amanecer Dorado, Ilias Kasidiaris, que agredió a dos parlamentarias en un programa de televisión.

"Son las políticas económicas -continuó- que promueve el Banco Mundial, una institución pilar del capitalismo financiero mundial y del Imperialismo, las que están acabando con la humanidad entera".

"Chávez, por el contrario, representa la paz y la vida para los pueblos", señaló.

El presidente venezolano, de 57 años, aspira a la tercera reelección en los comicios del próximo mes de octubre mientras se recupera de un cáncer que le ha hecho pasar por el quirófano en tres ocasiones en los últimos doce meses.