El Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) e Irán comenzaron hoy en Viena una reunión para tratar de abrir un procedimiento que permita aclarar las dudas sobre la naturaleza del programa nuclear de ese país.

La reunión se celebra a puerta cerrada en la sede del OIEA en Viena y participan el director adjunto para Asuntos Políticos de esta agencia de la ONU, el argentino Rafael Grossi; el inspector jefe de Desarme, el belga Herman Nackaerts, y el embajador de Irán ante el Organismo, Alí Asghar Soltanieh.

Ninguno de los asistentes quiso hacer declaraciones a la prensa a su entrada a la reunión.

La cita de hoy debería permitir avanzar y concretar un principio de acuerdo cerrado el pasado 21 de mayo en Teherán por el director general del OIEA, Yukiya Amano, con las autoridades iraníes para iniciar un proceso que permita aclarar la verdadera naturaleza del programa atómico de la república islámica.

"Espero que no hagan falta más reuniones. Sigo esperando que se vaya a firmar pronto un acuerdo", señaló el responsable máximo del OIEA el pasado lunes, cuando anunció la cita de hoy.

En el centro del debate se encuentra la instalación militar de Parchin, en las afueras de Teherán, donde el OIEA sospecha que se han realizado experimentos y actividades no declaradas para la construcción de bombas nucleares.

Recientes imágenes vía satélite muestran que Irán está llevando a cabo trabajos de limpieza en ese lugar, "incluyendo el uso de agua, la demolición de edificios, la desmantelación de verjas y el levantamiento de tierra", aseguró Amano.

Estas actividades han incrementado la desconfianza de los inspectores y las sospechas de que Irán está ocultando algo.

"Queremos acceder a Parchin para entender lo que pasa allí", afirmó el director general.