La policía israelí investiga los graffiti y otras acciones de vandalismo en una población del estado judío construida expresamente para que árabes y judíos puedan coexistir pacíficamente.

El vocero policial Micky Rosenfeld dijo el viernes que "mueran los árabes" es una de las consignas pintadas en edificios, y las ruedas de varios vehículos fueron rajadas en Nuevo Shalom, cerca de Jerusalén. La aldea fue fundada en la década de 1970 para demostrar que árabes y judíos pueden vivir pacíficamente.

Algunos de los graffiti pedían "venganza", en referencia a los puestos de avanzada de los colonos, indicio de que podría ser una represalia de colonos integristas como protesta contra las medidas gubernamentales.

Esta semana, el parlamento israelí respaldó la destrucción de un asentamiento no autorizado en Cisjordania.

Los palestinos consideran Cisjordania parte de un futuro estado y sólo reanudarán las negociaciones de paz si Israel deja de construir asentamientos en la zona. El estado judío sostiene que los temas de la tierra deben ser solucionados mediante negociaciones sin condiciones.

Israel se anexionó parte de Cisjordania y la zona oriental de Jerusalén, que los árabes reclaman como capital de su futuro estado, en 1967.