El secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, instó hoy a Chile y Bolivia a retomar "el camino del diálogo", tras el reciente debate entre sus respectivos cancilleres sobre la reclamación boliviana de una salida al mar.

"Fue un debate de alturas; fue duro, fue fuerte, se dijeron cosas, pero a todos los Estados miembros les quedó la esperanza de que entre Bolivia y Chile haya acuerdo, que pueda haber acuerdos", señaló Insulza acerca de la Asamblea General de la Organización de Estados Americanos (OEA) celebrada esta semana en Cochabamba.

Para Insulza, que habló con radio Agricultura, lo "importante es mantener ese proceso (de diálogo) en marcha", porque en los últimos meses se había ido "deteriorando" la relación e incluso Bolivia anunció "la posibilidad de ir a la Corte" de La Haya.

A partir del 2006 ambos países, que no tienen relaciones a nivel de embajadores, mantuvieron un diálogo sobre la base de una agenda de trece puntos, pero en 2011 se suspendió después de que Bolivia anunciase su intención de llevar el caso a tribunales internacionales, ayer ratificada por el presidente Evo Morales.

El secretario general de la OEA, de nacionalidad chilena, manifestó su esperanza en que la "propuesta de negociar" hecha por el canciller boliviano, David Choquehuanca, en la reunión de Cochabamba "se concrete en propuestas claras y se pueda retomar el camino del diálogo".

Choquehuanca, que debatió en la Asamblea con el ministro chileno de Exteriores, Alfredo Moreno, reiteró en Cochabamaba el reclamo de un acceso soberano al Océano Pacífico para Bolivia y planteó además una renegociación del Tratado de 1904, que estableció las fronteras entre ambos países 25 años después de la guerra en la que su país perdió los territorios costeros que tenía.

Según Bolivia, el tratado le fue impuesto por la fuerza y además es incumplido por Chile, que está obliga a proporcionar facilidades de tráfico y portuarias a la carga boliviana en su territorio.

Chile replicó subrayando la validez de dicho tratado, aseguró que lo ha cumplido y reiteró su rechazo a revisarlo, aunque consideró positivo el llamado boliviano a volver a conversar.

Insulza consideró además que las palabras del presidente Morales, en el acto de inauguración de la asamblea, cuando reiteró la demanda de "mar para Bolivia", estuvieron dentro de lo que suelen hacer los presidentes cuando son anfitriones de estas citas.

"Obviamente lo iba a levantar (...), naturalmente nadie le puede pedir que no se refiera a ese tema y no lo ha hecho solamente Evo Morales sino otros presidentes cuando han tenido la oportunidad. No tiene nada de raro, nada de extraño", dijo.

Insulza destacó el trabajo de las cancillerías de ambos países y puntualizó que en el caso de Chile hubo una defensa "impecable" de sus argumentos para desestimar la demanda boliviana.

Bolivia no presentó una resolución formal a la OEA sobre su demanda marítima y al término de la asamblea hubo consenso entre los países del organismo en que el asunto debe ser llevado de forma bilateral.

El presidente Morales afirmó este jueves que Chile está "nervioso" por la demanda que su Gobierno prepara para reclamarle en cortes internacionales la salida al océano Pacífico que perdió.

"Si hay alguna posición radical de Chile, es justamente (porque) hay temor a las acciones que estamos tomando, si no qué reaccionaría, les causaría tal vez risa (...) No veo radical, más bien veo nervioso a Chile sobre esta demanda del mar", dijo.

El canciller chileno dijo también ayer que el Gobierno chileno "no va a ceder un pedazo" del territorio del país y que "en el tratado de 1904 se estableció cual era Chile y cual era Bolivia".