Nativos leales al Gobierno de Evo Morales y otros que defienden la reserva natural Tipnis se disputan el control de la Confederación de Pueblos Indígenas del Oriente de Bolivia (Cidob), la organización que lidera la nueva marcha contra una carretera en el parque, informaron hoy fuentes de ambos grupos.

Un grupo de indígenas de organizaciones afiliadas a la Cidob se reunió el jueves en la ciudad oriental de Santa Cruz y decidió "desconocer" al presidente de la entidad, Adolfo Chávez, por "violar" sus normas internas, dijo la presidenta de la subcentral de mujeres indígenas Itonama, Sueli Sosa, según la agencia estatal ABI.

Este sector decidió llamar a una asamblea de las etnias del oriente en 30 días para elegir al reemplazo de Chávez, el que fuera líder de la nueva caminata de la Amazonía a La Paz contra la carretera en el Territorio Indígena Parque Nacional Isiboro Sécure (Tipnis).

Sin embargo, los demás dirigentes y los indígenas que marchan a La Paz rechazaron esa reunión y acusaron a los nativos que participaron en ella de "responder a los intereses del Gobierno", dijo a Efe la vicepresidenta de la Cidob, Nelly Romero.

Agregó que ese encuentro no es válido porque en él participaron sectores que no pertenecen a la Cidob, entre ellos, la Confederación de Mujeres Campesinas "Bartolina Sisa" y el Consejo Indígena del Sur, compuesto por nativos que, según los que defienden el Tipnis, se han convertido en productores de coca, base para elaborar cocaína.

"Están claras las intenciones del Gobierno de querer dividir, pero estamos con la convicción de defender los derechos de los indígenas, con cargo o sin cargo", sostuvo Romero.

Los indígenas partidarios de Morales apoyan una consulta que promueve el gobernante entre los habitantes del Tipnis para validar la construcción de la carretera.

Los que se oponen al proyecto vial iniciaron a fines de abril una nueva marcha, la segunda en menos de un año, contra la carretera y la consulta, porque consideran que debió hacerse antes de contratar el crédito con Brasil para financiarla.

También exigen a Morales que respete una ley que prohíbe la construcción de cualquier vía en el Tipnis que él mismo promulgó tras la llegada a La Paz en octubre de 2011 de la primera caminata.

La nueva marcha, que está a 160 kilómetros de La Paz tras recorrer más de 400 desde la ciudad amazónica de Trinidad, fue recibida ayer en el pueblo de Caranavi, gobernado por el partido del presidente Morales, tras superar con ayuda de sus habitantes un bloqueo de campesinos y cocaleros leales al mandatario.

Chávez y otros líderes de las etnias acusaron a Morales de violar sus derechos en una reunión el domingo con el secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, en la ciudad central de Cochabamba, donde se realizó la 42 Asamblea General del organismo.