El gobierno de Bolivia estudia renacionalizar una mina arrendada a la suiza Glencore después de que centenares de mineros independientes tomaran el campamento de la compañía y expulsaran a los obreros una semana atrás.

"El gobierno está dispuesto a revertir la concesión minera a favor del Estado para una explotación que beneficie al conjunto de los bolivianos", dijo el viernes en rueda de prensa el ministro de Gobierno Carlos Romero.

El anuncio se produjo al tiempo que el mayor sindicato minero protestaba en las calles de La Paz para reclamar el regreso a manos del Estado de la mina de estaño y zinc de Colquiri ubicada a 140 kilómetros al sudeste.

El ministro de Minería, Mario Virreira, dijo que la empresa Sinchy Wayra, filial de Glencore, aceptó "ceder una veta" a los mineros independientes que son vecinos de la compañía. "Estamos analizando una solución global", agregó.

La compañía paralizó las operaciones en Colquiri tras la toma y tiene otras dos minas en arriendo en el sur. Las adquirió de Comsur, la ex empresa minera del ex presidente Gonzalo Sánchez de Lozada quien renunció en 2003 tras una revuelta popular en la que murieron 63 manifestantes.

En 2007 el gobierno renacionalizó una fundidora de estaño de Glencore alegando que la operación de compra a Comsur no había sido transparente.

El presidente Evo Morales ha renacionalizado varias empresas que antes eran del Estado, entre ellas las de hidrocarburos, y en sus discursos hace referencia a "recuperar las riquezas para el pueblo".

El de Colquiri no es el único conflicto minero que enfrenta el gobierno. El jueves cerca de 5.000 indígenas quechuas del sur llegaron a La Paz para exigir la expulsión de una compañía minera filial de la canadiense South American Silver que explora un rico yacimiento de plata, estaño e indio.

Virreira dijo que algunas comunidades están a favor de que continúe la prospección y otras se oponen por posibles daños ambientales.

"Aquí no estamos viendo una defensa de la Pachamana (Madre Tierra). Hay intereses, alguien hizo creer a los indígenas que pueden organizarse para explotar el yacimiento por su cuenta, pero el Estado tiene que ver el interés nacional", dijo Romero.

Los minerales son el segundo producto de exportación después del gas natural y las buenas cotizaciones han desatado disputas entre las mineras privadas y las comunidades nativas que invaden pequeñas minas para explotarlas.