La exministra de Medio Ambiente de Brasil Marina Silva afirmó hoy que la Conferencia sobre Desarrollo Sostenible Río+20 "ha desoído las recomendaciones de los científicos y la ONU" sobre clima, biodiversidad, desertificación, y "otros problemas graves" como la contaminación de recursos hídricos.

La también excandidata presidencial dijo que los líderes políticos "han logrado exiliar a la ciencia del debate" y que el documento que preparan para la próxima conferencia Río+20, que tendrá lugar este mes, "mantiene el problema de separar la ecología de la economía, cuando hay que integrar ambas".

La Río+20 reunirá al menos un centenar de jefes de Estado o de Gobierno y delegaciones de más 170 países entre el 20 y 22 de junio en Río de Janeiro.

Silva, que fue ministra del Gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva de enero de 2003 a mayo de 2008, expresó en una rueda de prensa con corresponsales extranjeros en Río de Janeiro el "temor a que tras la Río+20 lo ambiental quede fuera del menú".

"La crisis económica ha absorbido los esfuerzos de Europa y EE.UU. tampoco tiene una agenda fuerte de cara al medioambiente. Brasil como anfitrión tiene una gran responsabilidad", señaló la líder ecologista y excandidata presidencial.

Silva dijo que los países de "economía media", entre los que citó a China, India, Brasil, México y Sudáfrica, son los que tienen que liderar esta cumbre y "no cometer los mismos errores que los países desarrollados" en política ambiental.

La también exsenadora alabó la Cumbre de los Pueblos, un evento paralelo a la Río+20 y dijo que esta reunión de la sociedad civil "es buena porque está denunciando la incoherencia de que la cumbre de economía sostenible haya expulsado el medioambiente de la discusión".

Por otro lado, Silva destacó que Brasil tiene "las mejores condiciones para liderar un cambio de paradigmas" pero que el Gobierno de Dilma Rousseff, con el nuevo Código Forestal, "no hace más que ir en grave retroceso".

"Aún está al comienzo de su mandato y puede corregir su rumbo", dijo Silva, quien criticó el Código Forestal sancionado hace dos semanas por Rousseff con vetos a varios artículos.

"No es lógico que el que destruyó la selva amazónica ahora sea amnistiado y se revalorice su tierra, mientras que el que cumplía la ley no reciba ningún incentivo", manifestó la exministra.