Funcionarios electorales prohibieron que un ex presidente mongol se presente a elecciones parlamentarias, a causa de cargos de corrupción, en una medida que pudiera negar al aún influyente político un papel en los próximos comicios.

La Comisión General Electoral de Mongolia rechazó la candidatura de Enkhbayar Nambar debido a cuestionamientos sobre su integridad. Asimismo, la comisión dijo que su hijo de 25 años Batshugar Enkhbayar tampoco puede ser candidato porque aún tiene que cumplir los dos años de servicio militar obligatorios para todos los hombres mongoles.

El Partido Revolucionario del Pueblo Mongol, al que pertenece Enkhbayar, prometió apelar la decisión ante la corte constitucional sobre la base de que es prematura, pues el político no ha sido convicto de cargos de soborno y abuso de poder.

El fallo es visto por algunos como una vendetta política contra Enkhbayar y por otros como parte normal de las políticas democráticas en Mongolia, un país mayormente pobre ubicado entre China y Rusia y con ricas reservas minerales.

Enkhbayar fue primer ministro y presidente durante gran parte de una década hasta que perdió la reelección en el 2009. Bajo nuevas reglas electorales, algunos escaños de los 76 del parlamento son asignados a partidos sobre la base de la proporción de votos, mientras que el resto serán disputados por mayoría directa. Se esperaba que el recién formado partido de Enkhbayar capturase suficientes escaños en los comicios del fin del mes para tener un papel en la formación del próximo gobierno.

Sin embargo, en abril, el regreso de Enkhbayar a la escena política dio un sorpresivo tropezón cuando éste huyó para escapar arresto y fue capturado posteriormente en una redada en el complejo donde se quedaba. la agencia anticorrupción le ha acusado de malversación de donaciones destinadas a un templo budista, usar la aerolínea estatal para asuntos personales y beneficiarse de la privatización inapropiada de empresas propiedad del estado.