Tomás Yarrington, ex gobernador del estado norteño de Tamaulipas acusado en Estados Unidos de recibir sobornos del narcotráfico, aseguró ser inocente y sostuvo que las acusaciones en su contra buscan incidir en el actual proceso electoral para favorecer a la candidata presidencial oficialista.

En sus primeras declaraciones públicas desde que hace algunas semanas comenzó a ser vinculado con el narcotráfico en un proceso civil en Estados Unidos, Yarrington dijo en MVS Radio que se prepara para demostrar su inocencia.

"Yo no tengo ninguna relación con el crimen organizado, no he recibido sobornos ni he brindado protección a ningún delincuente; no he realizado actividades de lavado de dinero, ni tengo negocios inmobiliarios en Texas", aseguró el político que tras los señalamientos fue suspendido de sus derechos como miembro del Partido Revolucionario Institucional (PRI).

Agregó que "no hay una sola evidencia" de los delitos que se le imputan.

Fiscales estadounidenses solicitaron en mayo la confiscación de propiedades de Yarrington en Texas, que incluyen un condominio en la isla South Padre y una propiedad de 18,6 hectáreas en San Antonio. El caso no había llegado a instancias penales y la petición de confiscación fue hecha en el ámbito civil.

Yarrington fue gobernador de Tamaulipas entre 1999 y 2004 y ya había sido acusado de recibir dinero de los carteles de las drogas del Golfo y Los Zetas por cuatro testigos de la agencia antinarcóticos de Estados Unidos (DEA).

"El gobierno de la República iba a tratar de incidir en el resultado electoral de la campaña presidencial, tratando de estigmatizar, tratando de señalar al PRI como un partido de delincuentes", dijo Yarrington.

El candidato presidencial del PRI, Enrique Peña Nieto, se ubica a la cabeza de las preferencias electorales seguido del izquierdista Andrés Manuel López Obrador y la oficialista Josefina Vázquez Mota.

El PRI busca recuperar la presidencia que perdió en 2000 luego de 71 años de gobiernos continuos.

Según uno de los casos presentado en busca de la confiscación de sus bienes, Yarrington recurrió a un empresario mexicano que fue contratista de la alcaldía de Matamoros para que fuese el comprador oficial de un condominio de 450.000 dólares en South Padre en 1998.

En México no se ha hecho ninguna acusación penal ni civil contra Yarrington, sin embargo, la Procuraduría General de la República ha llevado a cabo algunas acciones derivadas de solicitudes de autoridades estadounidenses.

La Procuraduría solicitó recientemente congelar cualquier cuenta bancaria en México del ex gobernador y mantiene bajo prisión preventiva a tres personas supuestamente vinculadas a Yarrington.

En enero, la Procuraduría informó que indagaba a tres ex gobernadores de Tamaulipas, incluido Yarrington, aunque no reveló los motivos. Pero el diario Reforma divulgó partes de una supuesta indagatoria por narcotráfico, lo que llevó al PRI a interponer una denuncia para que la procuraduría indagara una posible filtración.

"Voy a estar preparado para demostrar mi inocencia", dijo Yarrington.