El príncipe de Asturias, Felipe de Borbón, expresó hoy la necesidad de hacer frente a la destrucción de empleo y de proteger a los sectores más vulnerables durante su visita a Ginebra, donde intervino ante la 101 Conferencia de la OIT y se entrevistó con los jefes de las agencias de la ONU en Ginebra.

El heredero de la corona española intervino ante el plenario de la Conferencia de la OIT cinco años después de su primera intervención en 2007, cuando defendió la necesidad de garantizar un trabajo decente para humanizar los cambios económicos y garantizar así que la globalización ofrezca ventajas a todo el mundo.

Ahora, con la crisis como telón de fondo, el príncipe volvió a expresar hoy en su discurso la inquietud por el impacto que sufren los sectores más desfavorecidos de la sociedad.

"Las crisis nos han enseñado que entre la recuperación económica y la recuperación del empleo suele existir un desfase considerable", dijo Don Felipe, quien defendió "acompañar las medidas concebidas para impulsar el crecimiento con otras que permitan frenar la destrucción de empleo y que garanticen la protección social".

El príncipe hizo una referencia especial a quienes peor lo pasan: "en un momento como el actual debemos especialmente actuar y ocuparnos de aquellas personas sin trabajo, de aquellas familias que tienen a todos sus miembros en paro y, en particular, del futuro de los jóvenes que no encuentran oportunidades laborales", manifestó.

Según declaró don Felipe, "resulta inaplazable encontrar conjuntamente alternativas que nos permitan dejar atrás la crisis" con iniciativas y medidas que permitan "impulsar el bienestar, el crecimiento económico y ofrecer soluciones capaces de crear empleos estables y dignos, especialmente para los jóvenes".

Ante los delegados de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), el príncipe de Asturias se refirió de manera específica a "la difícil situación del mercado laboral español", haciendo hincapié en "el altísimo e inaceptable nivel de desempleo, sobre todo en los más jóvenes", pero se mostró confiado de cara al futuro.

En este sentido, subrayó "la voluntad de superación de los españoles ante las dificultades" y destacó "realidades como la amplia diversificación sectorial y geográfica de la economía española, su alta competitividad con empresas líderes en muchos sectores y la excelente formación de muchos jóvenes españoles".

El director general de la OIT, el chileno Juan Somavía, comunicó al príncipe que en esta organización "todos somos sensibles ante el momento que vive España" y señaló que "el diálogo social, tan esencial en la construcción de la democracia española, será de nuevo el pilar para construir la recuperación".

Tras su discurso ante la Conferencia, el príncipe se entrevistó con el presidente de Túnez, Mohamed Moncef Marzkouzi, ante quien manifestó su interés por la preparación de la nueva Constitución del país magrebí y al que expresó el reconocimiento de España a los progresos de la transición tunecina, según informaron fuentes de la Casa Real.