El jefe de la OTAN en Afganistán (ISAF), John Allen, pidió hoy disculpas por la muerte esta semana de 17 civiles en un bombardeo aéreo de las tropas aliadas en la provincia de Logar, en el centro del país, informó a Efe una fuente oficial.

Allen viajó al distrito de Baraki Barak, donde se produjo el ataque hace dos días, para "disculparse y expresar sus condolencias a las familias de las víctimas", según confirmó un portavoz de la ISAF desde la oficina de prensa que la organización tiene en Kabul.

El presidente afgano, Hamid Karzai, se refirió a este bombardeo y afirmó que "las operaciones de la OTAN que implican pérdidas civiles y materiales no serán de ningún modo justificables, aceptables o tolerables".

En mayo, el presidente afgano había pedido explicaciones a John Allen y al embajador de EEUU en Afganistán, Ryan Crocker, por una serie de bombardeos de la Alianza que habían causado días antes la muerte de diez civiles.

En la guerra afgana, que ya dura más de una década desde la invasión aliada en 2001 a instancias de Estados Unidos, los civiles se han destacado como un colectivo muy vulnerable a las acciones de ambos bandos.

El número de civiles muertos en 2011, un total de 3.021, fue el más elevado desde que hace cinco años la misión de la ONU en Afganistán (UNAMA) comenzara a registrar este tipo de datos.