El duque de Edimburgo, esposo de la reina Isabel II, podría seguir hospitalizado el próximo domingo, cuando cumplirá 91 años, señaló hoy el Palacio de Buckingham, residencia oficial de la familia real británica.

El príncipe Felipe tuvo que ser ingresado el pasado lunes en el hospital King Edward VII de Londres a causa de una infección de vejiga por la que se perdió gran parte de las multitudinarias celebraciones por los 60 años en el trono de su esposa.

Un portavoz de Palacio indicó que el duque de Edimburgo podría no recibir el alta médica a tiempo para festejar su cumpleaños fuera del centro médico, si bien la decisión no ha sido tomada por el momento.

El esposo de Isabel II había planeado celebrar su cumpleaños en privado y no tenía previsto ningún acto oficial hasta el próximo martes, cuando la soberana británica celebrará una fiesta en el jardín de su residencia de Sandringham (condado de Norfolk) con motivo de su Jubileo de Diamantes.

Si el duque de Edimburgo logra recuperarse para entonces, no se descarta que acompañe a la soberana.

También se espera que pueda estar junto a su esposa en una visita de dos días programada para el próximo miércoles a las East Midlands (Inglaterra), parte de la gira por el Reino Unido que realiza la Reina con motivo de su Jubileo.

Con motivo del cumpleaños del duque este domingo, la Guardia Real Montada a caballo marcará esta fecha, como cada año, con un saludo de cañonazos en el parque londinense de Hyde Park, según anunció el Ministerio británico de Defensa.

Si bien el príncipe Felipe se perdió los festejos reales durante dos días, sí pudo participar en el desfile fluvial por el río Támesis de mil barcos celebrado el domingo 3 en una jornada especialmente fría y lluviosa.

El pasado miércoles, el marido de Isabel II recibió la visita en el hospital de Londres de la Reina y del príncipe Andrés, y el día anterior lo fueron a ver los duques de Wessex y sus hijos, Louise y James.

El portavoz del Palacio de Buckingham señaló el miércoles que el duque estaba recibiendo tratamiento médico con antibióticos y se encontraba "de buen humor".