La secretaria de Estado de EE.UU., Hillary Clinton, y el enviado especial de la ONU y la Liga Árabe para Siria, Kofi Annan, se reunieron hoy en Washington para buscar nuevas vías hacia la transición en el país, pese a su marcado desacuerdo sobre el papel que debe representar Irán en la ecuación.

Los diplomáticos se reunieron durante alrededor de una hora en el Departamento de Estado, un día después de que Annan propusiera incluir a Irán en un grupo de contacto para solucionar el conflicto en el país árabe, una posibilidad que Clinton ha rechazado rotundamente.

El objetivo principal de la reunión fue el de "diseñar una estrategia unificada para la transición y la importancia de reunir el apoyo internacional suficiente" para que el plan trazado por Annan "pueda ganar fuerza sobre el terreno", explicó al término del encuentro la portavoz del Departamento de Estado, Victoria Nuland.

Por su parte, Clinton dijo a la prensa antes de la reunión que examinarían "cómo generar una mayor respuesta del Gobierno de Siria al plan de seis puntos" de Annan, quien el jueves admitió ante la ONU que esa estrategia "no se ha cumplido".

"Algunos dicen que el plan está muerto. ¿Cuál es el problema, el plan o su implementación? Si es la implementación, ¿cómo logramos acción en ese frente? Y si es el plan, ¿qué otras opciones tenemos? Tenemos que responder a estas preguntas", dijo Annan a los periodistas.

Aunque Estados Unidos ha reiterado su apoyo al plan de Annan y culpa al régimen de Bachar Al Asad de su falta de avance, ha rechazado de entrada la posible inclusión de Irán en un nuevo grupo de contacto sobre Siria, una idea que el enviado especial de la ONU justifica por la "influencia real" de Teherán sobre la situación.

"Nuestra opinión es que es extremadamente difícil imaginar que un país que ha representado un papel tan extremo en apoyar la violencia (en Siria) pueda ser constructivo en un grupo de contacto", indicó Nuland en una conferencia de prensa.

"Ahora mismo los iraníes están proporcionando material y asesoramiento al régimen sirio, que está perpetrando la violencia. Están alardeando públicamente del apoyo material que proporcionan, y están orgullosos del papel que han representado en el uso de la violencia por parte del régimen", añadió.

La portavoz negó que exista "ninguna conexión" entre la negativa de EE.UU. a que Irán medie en Siria y el delicado estado de las negociaciones sobre el programa nuclear de la República Islámica, al que muchos analistas han apuntado como la verdadera razón por la que Estados Unidos no toma más acción contra Damasco, aliado de Teherán.

Clinton y Annan también conversaron sobre los esfuerzos para lograr un papel más activo por parte de Rusia, que EE.UU. considera clave en el intento de iniciar una transición sin Al Asad, pero que por ahora ha evitado toda condena al régimen sirio en el marco de la ONU.

El asesor especial de Clinton para Siria, Fred Hof, se reunió hoy en Moscú con el viceministro de Exteriores ruso, Guennadi Gatílov, en un encuentro del que no han trascendido detalles pero que Nuland calificó de "constructivo".

Estados Unidos busca centrar ahora su estrategia en Siria en "hacer realidad una vía política que cree una alternativa a Asad", lo que "puede ayudar a convencer a miembros del Ejército que pueden tener dudas pero aún obedecen órdenes, de que hay una salida, y lo mismo con los empresarios que aún le apoyan", indicó Nuland.