El Gobierno de Boliva anunció hoy que Brasil no le ha comunicado oficialmente que haya aceptado el pedido de asilo del senador opositor Roger Pinto, refugiado en la embajada brasileña desde la semana pasada.

El canciller boliviano, David Choquehuanca, explicó en una rueda de prensa que ha conversado con su par brasileño, Antonio Patriota, y con otras autoridades de ese país sobre el caso de Pinto, pero dijo no haber recibido "ninguna nota de manera oficial" referida a la aceptación o no de la solicitud de asilo.

"Hemos hecho llegar información a las autoridades de Brasil para que ellos puedan considerar todos los elementos, si corresponde o no corresponde (..) Hay comunicaciones, pero en este caso de manera oficial, por los conductos establecidos, no he recibido ninguna comunicación", sostuvo Choquehuanca.

El ministro respondió así consultado por periodistas sobre una publicación del diario paceño Página Siete que asegura que Brasil envió el miércoles a la Cancillería un documento que confirma que concedió el asilo político a Pinto y pide al Gobierno boliviano que le entregue un salvoconducto para que abandone el país.

El legislador, que está refugiado en la embajada brasileña en La Paz desde hace once días, pidió asilo al Gobierno de Dilma Rousseff alegando persecución política y amenazas de muerte por parte del Ejecutivo boliviano.

Pinto dice ser víctima de una persecución política por criticar a Morales y acusarlo de no actuar contra el narcotráfico, aunque las autoridades replican que el corrupto fue él cuando gobernó la región norteña de Pando (1999-2002).

Choquehuanca señaló que el Gobierno boliviano envió a Brasil "toda la documentación" con que cuenta sobre el caso para que "no tome una decisión a priori" e incluso dijo que están dispuestos a someterse a una "auditoría jurídica".

Desde que Morales asumió la Presidencia en 2006, decenas de dirigentes de la oposición han huido de Bolivia y buscado refugio en Brasil, Paraguay, Estados Unidos, Perú, España y otros países, tras acusar al Gobierno de persecución política.

Por otra parte, Choquehuanca regañó a los medios de comunicación por reflejar la postura de varios países que respaldaron en la 42 Asamblea General de la OEA, celebrada esta semana en la ciudad central de Cochabamba, la tesis chilena de que la demanda marítima boliviana es un asunto bilateral y no multilateral.

"No tenemos que tratar de dañar a nuestro país. Aprendan el ejemplo de otros medios de comunicación, sin ir lejos, en Chile, cómo reflejan ellos" el asunto, dijo el ministro, quien recalcó que hay resoluciones de la OEA que señalan que es un conflicto de "interés permanente del hemisferio".