Los inversionistas de Wall Street no oyeron lo que querían oír el jueves cuando habló el presidente de la Reserva Federal estadounidense, Ben Bernanke.

Una racha alcista matutina en las bolsas de valores de Nueva York se esfumó por la tarde luego de que Bernanke indicó que en el corto plazo no habrá medidas adicionales del banco central para estimular el crecimiento económico en Estados Unidos, que ha mostrado síntomas de debilidad.

Al mercado tampoco le gustó un reporte de que los estadounidenses redujeron fuertemente sus compras con tarjetas de crédito en abril, pues es indicio de que los consumidores han perdido algo de confianza en el futuro de la economía.

Las acciones de los bancos también perdieron terreno en la jornada luego que la Reserva Federal dijo que quiere que esas empresas destinen más fondos a sus reservas preventivas para hacerle frente a pérdidas inesperadas, un paso clave para impedir otra crisis financiera.

El índice industrial Dow Jones, que llegó a subir 140 puntos antes del testimonio de Bernanke, cerró con un avance menor, de 46,17 puntos (0,3, en 12.460,96. Las emisoras con pérdidas superaron marginalmente a las ganadoras. El volumen de transacciones fue de 4.000 millones de títulos.

Por su parte, el índice Standard & Poor's 500 perdió 0,14 puntos y cerró en 1.314,99. El índice compuesto Nasdaq, con predominio de las emisoras de alta tecnología, retrocedió 13,70 puntos y acabó en 2.831,02.

"El mercado es adicto al dinero fácil y la función de Bernanke es la de no apretar el gatillo a menos que la situación necesite estabilizarse", dijo Doug Roberts, principal estratega de inversión en Channel Capital Research.

Bernanke le dijo a una comisión económica conjunta del Congreso que la Reserva Federal estaba lista para "tomar las medidas necesarias para proteger al sistema financiero y la economía estadounidenses en caso de que se agraven las circunstancias financieras", pero no habló de ninguna medida adicional en el corto plazo.

Un menor ritmo de contratación en mayo y unas declaraciones del presidente de un banco regional de la Fed alimentaron la creencia entre algunos inversionistas de que el banco central podría intentar algo nuevo. Los mercados neoyorquinos gozaron el miércoles su mayor avance en lo que va del año.

El jueves por la mañana parecía que la racha alcista iba a seguir, luego de que China redujo su tasa de interés preferencial por primera vez en casi cuatro años, en un esfuerzo por contrarrestar su reciente letargo económico. La última vez que lo hizo fue en noviembre del 2008.

"Los mercados recibieron una dosis de adrenalina gracias a China", declaró Matthew Kaufler, gerente de portafolio de Federated Investors. "China es actualmente el motor económico del mundo y no puede bajar la velocidad mientras otras economías están sufriendo".

Las acciones industriales estadounidenses, que dependen mucho del mercado chino para sus ventas, estuvieron entre las que más avanzaron durante el día en la Bolsa de Valores de Nueva York. El fabricante de maquinaria pesada Caterpillar llegó a subir más de un dólar durante la jornada, pero al final cerró con un alza de 48 centavos, en 87,14 dólares.

En Europa, el índice alemán DAX cerró con un alza de 0,8%, en 6.144,22, mientras que el CAC-40 de Francia subió 0,4% a 3.071,16. El índice británico FTSE 100 ganó 1,2% a 5.447,79.