Los niños que son sometidos a varias tomografías computarizadas tienen una probabilidad ligeramente mayor de desarrollar cáncer cerebral y leucemia más adelante en sus vidas, aunque el riesgo es pequeño y probablemente compensado por la necesidad de ese examen, informaron los investigadores.

El uso de la tomografía computarizada (exploración TC) ha aumentado rápidamente desde su introducción hace 30 años. En los niños se usa para evaluar lesiones en la cabeza, el cuello o la columna vertebral o los trastornos neurológicos.

Los investigadores internacionales estudiaron a casi 180.000 pacientes menores de 22 años que se sometieron a una TC en hospitales británicos entre 1985 y 2002. Los siguieron observando hasta el 2008. Hallaron que a 74 les diagnosticaron leucemia y a 135 tumor cerebral.

Los científicos no midieron el número de TC, que fueron mayormente en la cabeza, pero observaron los datos que midieron las dosis de radiación emitidas. Eso se debe a que la cantidad de radiación recibida por órganos como el cerebro y la médula ósea depende de la edad y tamaño del paciente.

Los niños que más adelante contrajeron leucemia o tumores cerebrales fueron comparados con un grupo de personas que recibieron una dosis de radiación muy escasa en las mismas partes del cuerpo.

"Las TC son muy útiles, pero también emiten dosis relativamente altas de radiación en comparación con las radiografías", dijo Mark Pearce, de la Universidad de Newcastle, autor central del estudio, en una sesión informativa el miércoles. Agregó que se justifican en la mayoría de la situaciones pero que se necesitan más esfuerzos para reducir la cantidad de radiación.

Pearce y sus colaboradores llegaron a la conclusión de que el riesgo de tumor cerebral se triplicaba si los niños habían sido sometidos a dos o tres TC y que el riesgo de leucemia se triplicaba con 5 a 10 TC. Pero enfatizaron que eran enfermedades poco frecuentes y que aun siendo el triple, el riesgo seguía siendo reducido.

El riesgo de leucemia en los niños es de 1 cada 2.000, de modo que someterse a varias TC lo aumentaría a 1 cada 600.

"Este riesgo es importante, pero la TC podría ser todavía más importante", afirmó David Spiegelhalter, de la Universidad de Cambridge, que no participó en el estudio.

"Hay que tomar una decisión", agregó en una declaración.

Los investigadores observaron que los escáners modernos de TC emiten un 80% menos de radiación que las máquinas más antiguas utilizadas en el estudio. Aun a dosis bajas, la radiación puede dañar genes que podrían aumentar más adelante el riesgo de cáncer.

El estudio fue financiado por el Instituto Oncológico Nacional y el Departamento de Salud del Reino Unido. Fue publicado el jueves en línea en la revista Lancet.