El secretario de Justicia Eric Holder se enfrentó el jueves a los republicanos en el Congreso que buscan obtener más información sobre una fallida investigación de tráfico de armas en Arizona.

Los legisladores presentes en una audiencia de la Comisión Judicial de la Cámara de Representantes preguntaron a Holder qué sabía antes de la revelación pública de la táctica de tráfico de armas permitido a principios de 2011 conocida como "dejar que las armas caminen". Como parte de la Operación Rápido y Furioso, a los agentes se les indicó que no efectuaran arrestos inmediatos de supuestos compradores testaferros de armas y que, en vez de eso, trataran de rastrear las armas hasta los cabecillas de las redes de tráfico de armas. Ese tipo de tácticas son normalmente prohibidas bajo la política del Departamento de Justicia.

Los agentes perdieron el rastro de cientos de armas que cruzaron la frontera rumbo a México, donde muchas de ellas fueron recuperadas en escenas de crímenes. Dos de esas armas fueron encontradas en Estados Unidos en el lugar donde mataron al agente de la Patrulla Fronteriza Brian Terry.

Holder dijo al comité que se enteró de la táctica de autorización de tráfico de armas a México al mismo tiempo que el público y que se enteró "casi al mismo tiempo" que las armas encontradas en el lugar donde murió Terry formaban parte de la Operación Rápido y Furioso.

Holder ha confrontado varias veces a Darrell Issa y otros republicanos en meses recientes por su manejo de la malograda investigación. El comité de Issa ha preparado un citatorio por desacato en contra de Holder pero aún no lo han sometido a votación, aplicando presión en busca de más documentos sobre Rápido y Furioso.

Holder dijo que el Departamento de Justicia ha cooperado plenamente con los investigadores del Congreso y entregado más de 7.600 páginas de material al Congreso sobre la operación.

"Mire, no quiero escuchar sobre las 7.600", estalló Issa. Como presidente del Comité de Supervisión y Reforma Gubernamental de la cámara baja que investiga la operación, Issa ha sido un frecuente adversario de Holder durante las recientes audiencias sobre el tráfico permitido de armas.

Issa dijo el jueves que la cantidad de solicitudes de intervenciones telefónicas en la Operación Rápido y Furioso indica que varios individuos clave en el Departamento de Justicia fueron responsables del uso de la táctica de dejar que las armas caminen.

"Los he leído", respondió Holder, y agregó que está en desacuerdo con las conclusiones de Issa. El material de las escuchas telefónicas se encuentra sellado en una corte federal, pero Issa indicó que el comité obtuvo las solicitudes de denunciantes que cooperan con la investigación.

El tráfico permitido de armas ha sido prohibido desde hace mucho por el Departamento de Justicia, pero fue usado en la operación en Arizona en un intento de desmantelar redes enteras de traficantes de armamento y de llegar a los capos que durante mucho tiempo han evadido a la justicia. La estrategia previa se había enfocado en el enjuiciamiento de compradores de bajo nivel de armas ilícitas, pero eso permitió que miles de armas llegaran a México. La táctica de tráfico permitido de armas fue usada por primera vez en dos operaciones similares durante el gobierno del entonces presidente estadounidense George W. Bush.

El presidente del Comité, Lamar Smith, de Texas, solicitó que se revelara la identidad del funcionario de mayor rango del gobierno de Obama que sabía que la operación se estaba llevando a cabo. Holder respondió que la operación inició en agencias de la ley de Arizona y que no sabía más que eso.

"No creo que alguien en Washington supiera sobre esas tácticas", dijo el secretario de Justicia.

El inspector general del Departamento de Justicia investiga quién sabía.

"¿Cuántas personas en México han muerto como resultado" de la táctica estadounidense de tráfico de armas?, preguntó el representante Ted Poe, republicano por Texas.

"No lo sé, pero pienso que han de ser algunas", contestó Holder. El secretario de Justicia presentó un panorama más amplio: Que 68.000 armas recuperadas por las autoridades mexicanas en los últimos cinco años han sido rastreadas hasta Estados Unidos. La Operación Rápido y Furioso implicó 2.000 armas en total, y los agentes perdieron en rastro de aproximadamente 1.400 de ellas.

En la audiencia del jueves, los demócratas en la Cámara dejaron constancia de cartas en las que pidieron a Issa que no tramite el citatorio por desacato contra Holder. Las cartas incluyeron anotaciones del comisionado de la policía de Filadelfia, Charles Ramsey; la Organización Nacional de Ejecutivos de Raza Negra de Agencias del Orden Público; los sobrevivientes del tiroteo en Tucson, que causó heridas graves a la representante Gabrielle Giffords; y de la Red de Acción Nacional, encabezada por el reverendo Al Sharpton.