Tres décadas después de que Ridley Scott se adentrara por última vez en el terreno de la ciencia ficción, el cineasta británico regresa al género con "Prometheus", una película que desvela claves y plantea nuevos dilemas alrededor del universo que ya exploró en "Alien".

"La razón por la que no he vuelto al género en tantos años es porque, aparte de que he estado ocupado haciendo otras cintas y explorando temas, francamente no he encontrado nada con la suficiente verdad, originalidad y fuerza. 'Prometheus' tiene esas tres cualidades", sostuvo el director de "Blade Runner" (1982).

El guión de la cinta, obra de Jon Spaihts y Damon Lindelof (de la serie "Lost"), sitúa la historia en 2093, unos 30 años antes de los hechos acontecidos en "Alien", momento en el que un grupo de exploradores descubren en la Tierra indicios sobre los orígenes de la humanidad, lo cual les lleva a un viaje a los confines del universo en busca de respuestas.

Lo que allí descubren permite que esta cinta vaya más allá de lo que podría considerarse una precuela de la mítica obra de Scott.

"Ridley y Jon llevaban un año trabajando en un borrador cuando yo llegué al proyecto", dijo a Efe Lindelof.

"La realidad es que Ridley quería alejarse de 'Alien'. La historia tenía demasiados elementos de un terreno que ya había recorrido. Quería cosas más originales. Y llegó la idea de que el hombre buscara a su creador", añadió.

Lindelof, toda una referencia en el mundo de la televisión, sabe que tiene entre manos la película de mayor envergadura de su carrera.

"Es lo más grande que he hecho como guionista", explicó. "Siento una gran presión. Espero estar a la altura. Desde luego habrá muchas reacciones pero sólo quiero que Ridley esté orgulloso de la película que ha hecho", agregó Lindelof, que también es productor ejecutivo de "Prometheus".

La cinta, de estreno mañana en EEUU, cuenta con un reparto formado por Noomi Rapace, Michael Fassbender, Charlize Theron, Logan Marshall-Green e Idris Elba.

La película se abre con el descubrimiento de unas pinturas rupestres que parecen hacer alusión a un planeta lejano, lo que lleva a la multinacional Weyland Industries a financiar el viaje al espacio en busca del origen de la vida.

Lindelof recibió el encargo por parte del célebre realizador de ampliar esa idea y desarrollar una trama que tocara algunas reflexiones universales, como quiénes somos o de dónde venimos.

"Estaba aterrorizado cuando me llamó", admitió. "He sido fan suyo toda la vida, particularmente de 'Alien' y 'Blade Runner'. Pensé que se había equivocado y que quería hablar con otro, pero no quise corregirle. Ayudarle a dar forma a su visión de la película ha sido un privilegio", manifestó.

El grupo, liderado por dos científicos (Rapace y Marshal-Greene), una representante de la empresa (Theron) y un androide de aspecto humano (Fassbender), se desplaza a bordo de la nave Prometheus (Prometeo), el nombre en la mitología griega del titán que osó desafiar a los dioses y fue castigado por ello.

La expedición espera dar con un paraíso a modo de refugio para los dioses creadores, algo distinto a lo que terminarán por encontrar, ya que se verán inmersos en una batalla por salvar a la raza humana.

Toda la historia nace a partir de una figura que aparecía brevemente en "Alien", la del llamado "Space Jockey", un gigante extraterrestre fosilizado con un agujero en el pecho.

"La idea en torno al origen de los 'ingenieros' -seres que crearon la vida en la Tierra- ya estaba sobre el papel cuando llegué. A Ridley le interesaban las ideas acerca de la evolución y sobre la posibilidad de que unos seres nos hubieran fabricado a través de la biología y la biomecánica", declaró Lindelof.

El filme, si bien da respuestas a algunas de las claves de "Alien", abre nuevos dilemas que encontrarán respuesta en la secuela en caso de que la película se convierta en un éxito.

"Es difícil encontrar un balance entre lo que queríamos revelar aquí y lo que queríamos dejar para más adelante", reconoció Lindelof. "Espero que a la gente le interese y quieran más continuaciones, pero si no hay, creo que la película se sostiene por sí misma", finalizó. Antonio Martín Guirado