Rafael Nadal y David Ferrer luchan mañana en una nueva batalla en Roland Garros que asegura un finalista español, en un duelo entre amigos pero marcado por una enorme rivalidad fraguada a lo largo de los años.

Las cifras amparan a Nadal, que lleva 12 partidos ganados ante Ferrer en tierra batida y un total de 15-4, y además solo ha cedido una vez su saque en 60 de los 61 servicios que ha realizado. Nadie se lo ha robado en 54 ocasiones, desde el segundo set contra el italiano Simone Bolelli en la primera ronda, marcando un récord, esta vez particular, en sus participaciones en Roland Garros.

Un efectivo sacador contra un resuelto rival al resto, porque "Ferru" se ha abierto paso a esta semifinal, rompiendo 36 de los 68 juegos cuando restaba.

"Cuando llegas a las rondas finales, el servicio tiene que responderte, si no, es una agonía. El tercer set de hoy no lo hubiera salvado si no hubiera funcionado bien" dijo Nadal refiriéndose al duelo contra Nicolás Almagro.

"En Montecarlo, Barcelona y en Roma he perdido poquitos saques, si no es así es prácticamente imposible conseguir lo que llevo", comentó sobre los tres torneos que ha acaparado en esta sesión.

Pero el peso del "amo de la tierra" se refleja en sus enfrentamientos. Nadal no ha cedido un partido en tierra contra el de Jávea desde su primer enfrentamiento hace ocho años en Stuttgart, y ha perdido dos veces este año contra Nadal, en Barcelona y Roma.

El récord de 50 victorias en París por una sola derrota, 252 en toda su carrera en tierra, también sustenta la leyenda de Nadal, que ya venció a Ferrer en estas mismas pistas en 2005 y 2008.

Este año, solo Fernando Verdasco logró doblegarle en su superficie, aunque no la ideal para él, porque fue en la pista azul de la Caja Mágica, donde Nadal ha expresado que no volverá en el 2012 si las condiciones no cambian en cuanto a la calidad de las pistas.

Único zurdo sobreviviente al grupo de 21 que comenzó el torneo, Nadal ha ido alternando compañeros de entrenamiento, bien con el argentino Juan Mónaco o con el portugués Frederico Silva, un zurdo de 17 años con el que mantiene una gran relación de amistad desde que se le llevó a Manacor el año pasado para preparar la Copa Masters de Londres.

Para preparar este partido, Ferrer le ha "robado" a Frederico, porque quiere practicar contra un zurdo. Y Nadal ha consentido.

La relación entre Nadal y Ferrer es más que buena. Comparten la compañía que les promociona deportivamente (IMG) y son buenos amigos. Ferrer recuerda perfectamente como Nadal le ayudó en la final de la Copa Davis contra la República Checa en Barcelona hace tres años cuando perdía dos sets abajo contra Radek Stepanek, y fue al baño, donde Nadal le insufló ánimos sin que nadie se percibiera de ello, salvo Ferrer, que luego regresó y ganó en cinco sets.

"Esperemos que no merezca más que las semifinales", bromeó Nadal. "Siempre he dicho que aparte de ser uno de los que con mejor me llevo en el circuito, tiene un nivel impresionante que solo puede lograrse con esa regularidad. Lleva una temporada de tierra fantástica y me gustaría que ganara aquí o en Barcelona, o donde le apetezca, pero esperemos que no sea aquí", dijo.

Ferrer asume este segundo plano, con la humildad que le caracteriza, pero sabe que con 30 años, ocasiones como esta llegarán pocas veces. Se presenta por primera vez en las semifinales, con solo un set perdido en cinco partidos, más fresco física y mentalmente que otros años.

"Es el torneo que siempre he jugado más nervioso, y por fin he logrado superar esta barrera en mi superficie favorita", dijo Ferrer tras vencer al británico Andy Murray, aliviado al quitarse un peso de encima

Ahora espera el regreso de su novia Marta Tornel, que pasó unos días en París, y volverá para verle en las semifinales, y de sus padres, pero liberado de la presión de antaño cuando se enredaba en sus errores y no veía la luz del túnel.

"El año pasado hice un buen tenis aunque perdí con Monfils, en este año he tenido buenas sensaciones desde el principio. Cada año intento mejorar mi mentalidad y mi juego".

"Será difícil ganar a Rafa, siempre es complicado hacerlo y más en tierra, casi imposible. Intentaré jugar un buen tenis y ser siempre ambicioso pero será un partido muy físico y mental", expresó el aspirante.

Miguel Luengo